Las elecciones legislativas de la Ciudad de Buenos Aires dejaron un herido de muerte que es el PRO porteño, pero también, pese a la victoria (pírrica) de Manuel Adorni, el presidente Javier Milei parece haber enquistado un rencor para con el jefe de gobierno Jorge Macri. O al menos así pareció en el tedeum realizado en la Catedral Metropolitana este domingo, donde el líder de LLA se negó a darle la mano al mandatario porteño.
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De rebote también castigó a su vicepresidenta y enemiga íntima, Victoria Villarruel, a quien ni siquiera le dirigió una mirada de costado.
La situación ocurrió al comienzo del evento, cuando Milei ingresó con la banda presidencial colocada y el bastón de mando en una mano. A lo largo del pasillo que lo llevó a su ubicación, se pararon quienes lo saludaron, entre ellxs funcionarios de diversa índole y otras personas que se colocaron de forma estratégica para congraciarse con el hermano de Karina Milei.
Una de esas personas que se ubicó al costado del pasillo fue el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, quien visiblemente extiende su mano para saludar a Milei, que lo evita de forma explícita, corriendo la cara y mirando para otro lado. El gesto de Macri es evidente respecto del desprecio sufrido. En tanto, Victoria Villarruel, que estaba parada junto al jefe de gobierno, también quedó fuera de los saludos de Milei.