Los jefes distritales de La Libertad Avanza (LLA) y el PRO en la provincia de Buenos Aires, Sebastián Pareja y Cristian Ritondo, respectivamente, se reunieron este martes para "repasar el armado conjunto" de cara a las próximas elecciones bonaerenses de septiembre.
La reunión, que tuvo lugar en las oficinas del ingeniero electoral de Karina Milei, subraya el avance en la coordinación entre ambas fuerzas políticas.
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En un comunicado oficial, el oficialismo destacó que "ambos referentes continúan trabajando de manera coordinada con un objetivo político claro: cumplir el mandato del presidente Javier Milei y construir una alternativa sólida para ganar la Provincia de Buenos Aires".
Pareja había anticipado el mes pasado que LLA estaba "haciendo acuerdos, dirigente por dirigente" con el objetivo de "ganarle a Cristina Kirchner" en la provincia. Sin embargo, aclaró que la creación de una alianza no se limita únicamente a ganar las elecciones, sino también a garantizar la gobernabilidad. "El Presidente le quiere ganar a Cristina, está claro, pero en lo personal no tuve una indicación determinada. Lo que tengo que hacer es darle al Gobierno la mayor gobernabilidad posible. ¿Cómo se la doy? Con la mayor banca de diputados y senadores propios y estoy en ese proceso", afirmó el líder bonaerense de LLA.
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Por su parte, Cristian Ritondo realizó una autocrítica sobre el pasado reciente del PRO, admitiendo que "la pelea interna" entre sus miembros les privó de la posibilidad de gobernar en 2023. Este reconocimiento impulsa la búsqueda de un acuerdo con LLA en la provincia. "Hay buena predisposición y lo primero es ponerse de acuerdo en qué tipo de provincia queremos para el futuro. La gente no se perdonaría que se le dejemos nuevamente a Kicillof", concluyó Ritondo.
Contexto de la Relación LLA-PRO en Buenos Aires
La relación entre La Libertad Avanza y el PRO en la provincia de Buenos Aires ha sido objeto de análisis y especulación desde la irrupción de LLA en la escena política. Si bien ambas fuerzas comparten una visión de centroderecha, existen matices y tensiones que han marcado su vínculo.
El PRO, con una trayectoria más extensa y una estructura partidaria consolidada, ha buscado posicionarse como el socio mayoritario en una eventual alianza. Sin embargo, el fuerte crecimiento de LLA, impulsado por el liderazgo de Javier Milei, ha reconfigurado el escenario político bonaerense.
La figura de Cristina Kirchner, aún con fuerte influencia en el peronismo provincial, actúa como un factor de convergencia entre LLA y el PRO, impulsando la búsqueda de un frente opositor amplio. No obstante, las negociaciones para la conformación de este frente implican la resolución de diferencias en cuanto a liderazgos, estrategias y la distribución del poder.
El pragmatismo político parece primar en la búsqueda de un acuerdo, con el objetivo común de desplazar al peronismo del gobierno provincial. Sin embargo, la sustentabilidad de esta alianza a largo plazo dependerá de la capacidad de ambas fuerzas para construir una visión compartida de la provincia y superar las tensiones internas.