Una de las promesas más contundentes de Donald Trump durante el período electoral fue la llevar adelante la deportación más grande de la historia de los Estados Unidos.
De esa manera, a pocos días de haber asumido el nuevo Gobierno, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, celebró a través de su cuenta de X, con fotos escalofriantes, la deportación de inmigrantes ilegales que comenzó con la detención de 538 extranjeros.
Trump prometió destruir los derechos de las personas trans y migrantes
"La administración Trump arrestó a 538 inmigrantes ilegales delincuentes, entre ellos un presunto terrorista, cuatro miembros de la pandilla Tren de Aragua y varios inmigrantes ilegales condenados por delitos sexuales contra menores", dijo Leavitt.
Leavitt adjuntó dos imágenes a su publicación en X donde se pueden ver a las personas encadenadas y esposadas, caminando en fila hacia un avión militar, vigilados por fuerzas de seguridad.
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"La mayor operación masiva de deportación en la historia está en marcha. Promesas hechas. Promesas cumplidas", agregó, aunque no informó dónde se tomaron las fotografías de estas personas ni tampoco el destino de este.
Deportation flights have begun.
— Karoline Leavitt (@PressSec) January 24, 2025
President Trump is sending a strong and clear message to the entire world: if you illegally enter the United States of America, you will face severe consequences. pic.twitter.com/CTlG8MRcY1
En un discurso muy similar al que utiliza la ministra de Seguridad Patricia Bullric, Leavitt indicó que Trump "está enviando un mensaje fuerte y claro al mundo entero: si ingresas ilegalmente a los Estados Unidos, enfrentarás severas consecuencias".
Por su parte, los fiscales generales de once estados estadounidenses han advertido este jueves al presidente Trump, que no permitirán que su administración utilice recursos estatales para llevar a cabo deportaciones masivas de migrantes.
La declaración fue publicada por la fiscal general de Nueva York, Letitia James, y contó con el apoyo de sus homólogos de California, Colorado, Conneticut, Hawai, Illinois, Maryland, Massachusetts, Nuevo México, Rhode Island y Vermont.
Asimismo, el alcalde de Newark, en el estado de Nueva Jersey, el demócrata Ras Baraka, calificó los anuncios de Trump como "acto atroz", y dijo que su administración “no se quedará de brazos cruzados mientras se aterroriza ilegalmente a la población”.
Baraka informó en un comunicado que agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) “allanaron un establecimiento deteniendo residentes indocumentados y también a ciudadanos, sin presentar una orden judicial”.
El alcalde indicó que uno de los detenidos es un veterano del Ejército estadounidense, una acción que calificó como un “acto atroz y una violación flagrante” de la Constitución de Estados Unidos.
El día de su asunción, la obispa Mariann Budde, primera mujer a cargo de la Diósecis Espiscopal de Washintong, transmitió un poderoso discurso frente al mandatario que se mostró visiblemente incómodo: "Señor presidente: millones han puesto su confianza en usted. Y como usted dijo ayer, ha sentido la mano providencial de un Dios amoroso. En el nombre de Dios, le pido que tenga misericordia para gente en nuestro país que tiene miedo ahora".
"Hay niños gays, lesbianas y transexuales, y familias demócratas y republicanas e independientes, algunas de las cuales temen por sus vidas", expresó mirándolo a los ojos.