OÍR MORTALES | BUENA VIBRA | Illya Kuryaki | MARILINA BERTOLDI

Lujuria pop, rock combativo y playlists amables: así fue el Buena Vibra 2025

El Festival Buena Vibra registró el regreso (por poco más de una hora) de Illya Kuryaki and the Valderramas. Pero hubo mucho más.

Illya Kuryaki and the Valderramas (ph: @irishsuarez)
Illya Kuryaki and the Valderramas (ph: @irishsuarez)

Fue una fiesta de pop, rock y fiebre de campus por la (tarde)noche lo que se vivió en Ciudad Universitaria. La edición 2025 del Festival Buena Vibra, que ya ha recorrido un largo camino, muchaches, empezó a las 16 y se extendió hasta bien entrada la madrugada. La convocatoria, la excusa del festejo, fue el regreso de poco más de una hora de Illya Kuryaki and the Valderramas, que a 34 años de su debut presentó un set compacto, plagado de hits y con la inclusión de canciones más o menos recientes.

Dante y Emmanuel tocaron durante poco más de una hora y la magia pareció, en esa burbuja de tiempo, intacta. El hip hop urbano de culto de Spinetta se fundió con el pop radial de Horvilleur con el resultado explosivo de siempre. La lista, que incluyó la canción que Dante compuso para su padre en 2012 y grabó con IKV tres años después ("Águila amarilla"), sonó sentida y con el plus de un vivo vibrante que hizo honor al Flaco y su memoria.

Illya Kuryaki and the Valderramas (ph: @irishsuarez)
Illya Kuryaki and the Valderramas (ph: @irishsuarez)

La andanada, que arrancó (tras superar algunos problemas de micrófono) con una versión de "Expedición al Klama Hama" a la que se le agregaron prolijos juegos sonoros, tuvo su clímax en los hitazos del disco que este año cumple 30 años: Chaco. Sonaron el track homónimo y también “Coolo”, “Jaguar House”, “Abarajame” y la poderosa “Remisero”, que generó el único pogo de la jornada.

"Por única vez", aclararon los Kuryaki en medio de su set, como para despejar dudas de que no habrá otro encuentro al menos este año. En tanto, los largos y movilizados años que pasaron desde sus discos más exitosos hasta acá, cambiaron algunas letras, como la de "Jennifer López" (incluido en Leche, editado en 1999): el polémico fraseo de "chicha chicha baby de 15 húmedos años" pasó a convertirse, deconstrucción y revolución feminista mediante, en "chicha chicha baby de casi 30 años", que sonó más acorde al medio siglo de vida que rondan Dante y Emma.

Antes de IKV las performances no se quedaron atrás en poderío escénico y canciones que en un futuro próximo serán clásicos. Al menos algunas. Al menos las que dicen, las que suenan y quedan resonando más allá de las playlists elaboradas por las discográficas.

Juana Molina (ph: @irishsuarez)
Juana Molina (ph: @irishsuarez)

Una treintena de bandas y solistas fueron parte del Buena Vibra 2025 y la diferencia la marcaron nombres como los de Juana Molina, que en un duo set impecable envolvió al aire de sonidos exploradores y hasta se permitió un dardo picante al cierre: “No estaba interiorizada en los pormenores de los festivales, pero ya saben, soy de Libra”, en clara referencia a la estafa de las criptomonedas que protagonizó días atrás el presidente Javier Milei. El cierre del set fue con una gran versión de “Un día”, de su disco de igual nombre de 2008.

Y si de Milei se trata, otra que disparó al centro del corazón de la ultraderecha fue Marilina Bertoldi, que al igual que en 2024 también presentó dúo set con versiones de sus canciones, las cuales volvieron a reconfigurarse en el vivo. En medio, una buscada interferencia visual a la puesta de pantallas mostró a Javier Milei y Elon Musk muy juntos y rodeados de penes pintados en modo grafiti. 

Marilina Bertoldi (ph: @godymex)
Marilina Bertoldi (ph: @godymex)

La autora de “Sexo con modelos” volvió a ser uno de los puntos más altos del BV con la carga de rabia y rockstar mood que tan bien le sienta y la acomodan sin problemas en lo más alto del panorama local. Marilina anunció, además, que este año hay disco nuevo, dato que este lunes confirmó Sony con título y tapa: “Para quién trabajás”.

Javier Milei y Elon Musk observados por Marilina Bertoldi
Javier Milei y Elon Musk observados por Marilina Bertoldi

Trabajo en la puesta para el vivo demostró también quien grabó “Uacho” con Bertoldi: Louta. El músico y actor, que precedió a los Kuryaki, se presentó con su banda y un cuerpo de baile contemporáneo que coreografió con destreza las letras puntiagudas del rubio. Fue de los pocos artistas de los escenarios principales que contaron con featurings. La primera fue Zoe Gotusso, que acompañó en "Ayer te vi".

Louta y Zoe Gotusso (ph: @godymex)
Louta y Zoe Gotusso (ph: @godymex)

Luego llegó una advertencia: “Te estoy mirando a los ojos”, cantaron en un punto fuerte del concierto Louta y Marilina Bertoldi, haciendo su versión ao vivo del track grabado en la lejana Argentina prepandemia de 2018.

Mucho más que previa 

La primera mitad del festival estuvo atravesada por nombres que calentaron los escenarios. El chileno Alex Anwandter lo dio todo en su incursión porteña y marcó la cancha de la ambigüedad, con pasajes que recordaron a Virus e impronta que rememoró la actitud punk de Adicta, lo cual puso en palabras cuando llamó a "combatir el fascismo". En otra vereda del pop, la del folk que tiene a la electrónica de amante, Feli Colina le sacó lustre a los sintetizadores y las bases. Y la rompió. Los de 1915, en tanto, se plantaron con rock-pop de guitarras. en la tradición de Soda Stereo, atravesados por teclados y ritmos marchosos con sello en los 80s.

Alex Anwandter (ph: @godymex)
Alex Anwandter (ph: @godymex)

En otra década, enclavados en los 90s, Los militantes del clímax sacaron a pasear su rock de testosterona murguera y proclamas. Mientras una parte del público hacía fila para pedir un Aperol  a cambio de un billete de 10 mil pesos y otras largas columnas de gente se amuchaban para comer una hamburguesa a precio gourmet o se juntaban en el espacio canábico, el cantante Benjamín Gutiérrez le dedicaba largas parrafadas al capital concentrado y al “presidown”. Luego de algunos pasajes de retórica noventista con link a la Bersuit que tocaba en Cemento, el frontman se lanzó a un público que quizá esperaba lo que estaba por venir más tarde y no dudó en devolverlo al escenario casi de inmediato.

Playlist amable

Con el norte puesto en los sonidos, pelos y señales de bandas como Conociendo Rusia, el triángulo de hierro pop conformado por Bándalos Chinos, Indios y El Zar fue en el BV2025 la representación más clara de por dónde va la música apta para todo público hoy en la Argentina. Lejos de cualquier intención de innovar o incomodar, las bandas mencionadas se ubicaron intercaladas en la grilla, como para que no suceda el hecho de que algún distraídx que no las tiene en la cabeza se las confunda.

Indios (ph: @irishsuarez)
Indios (ph: @irishsuarez)

La playlist que propusieron tuvo éxitos, claro, canciones que aparecen en las listas de Spotify, en los parlantes y auriculares de adolescentes, cocinas de familia, oficinas y consultorios médicos. ¿A quién puede molestarle el ritmo chicloso y amigable de “Vámonos de viaje”, de Bándalos Chinos, que cerró su show e hizo saltar a más de unx? O “Ya pasó”, de Indios, o algunos de los tracks brillosos de El Zar, que en vivo suena con la prolijidad y asepcia que tiene bandas como la que acompaña en giras a Luis Miguel.

Ente las incursiones más leves del Fito Páez post Circo Beat, las melodías de Cris Morena y la performance descomprometida, los tres grupos, que suman largos años de recorrido, se conectan en su contemporaneidad sobreadaptada. Sus cantantes son lindos, no dicen nada que pueda resultar disonante y ejercen su trabajo de forma impecable. Podrían sonar en otro festival pop, en un domo, en una playa, en un crucero o un casino. Y es bien sabido: el multitarget paga mejor.

Otra edición masiva del Buena Vibra (ph: @irishsuarez
Otra edición masiva del Buena Vibra (ph: @irishsuarez


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