El detrás de los incendios de la reserva Pereyra Iraola
Organizaciones denuncian desidia ante los incendios forestales que afectaron a la reserva de biósfera más importante de la provincia de Buenos Aires; Parque Pereyra Iraola, designada reserva patrimonio de la humanidad por la UNESCO.
Como si una mano siniestra se envalentonara con los parques nacionales, ahora le tocó el turno al Pereyra, la más grande reserva de biósfera de la provincia de Buenos Aires, que también sufrió aproximadamente cuatro incendios en el mes de enero, consumiendo aproximadamente 700 hectáreas, según la asamblea de la reserva.
Además, los incendios serían intencionales. El primero de ellos, el 13 de enero, donde se incendió aproximadamente una hectárea, logrando controlarse con esfuerzo de brigadistas y bomberos, según la página de guardaparques del Pereyra.
El segundo y el tercero, muchos más grandes, el 25 y 26 del mismo mes, contaron con al menos dos focos distintos, lo que delata su intencionalidad. Aquí es donde, primeramente, se denunciaron 500 hectáreas incendiadas, aunque posteriormente se aseguró que en verdad fueron 700. Aguardamos al pedido de informes oficial del Ministerio de Ambiente de la provincia, amparados en las leyes de acceso a la información pública para evaluar con exactitud el control de daños.
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Como si esto fuera poco, el fuego, supuestamente controlado, revivió días después, lo que daría cuenta de la falta de “guardia de cenizas” (que es el control del suelo para evitar el rebrote del fuego), como denuncian organizaciones ambientalistas en el territorio.
El parque cuenta con una zona núcleo, una de amortiguación y otra zona de transición, de acceso cultural y recreativo. Estos últimos incendios, lamentablemente se desarrollaron en la zona núcleo, la más protegida de la reserva, con especies nativas fundamentales para la recuperación de la biodiversidad.
Desde la asamblea de parque Pereyra, “se denuncia la desidia de permitir el avance del fuego de parte del Ministerio de Ambiente, y no cercarlo en tiempo y forma, permitiendo se quemen aproximadamente 500 hectáreas con flora y fauna asociada de la zona núcleo de la Reserva Mundial de Biosfera Pereyra Iraola.”
En el mismo sentido, desde el Foro del Río de La Plata advirtieron, respecto a guardaparques: “Fueron inexplicablemente desplazados por la OPDS (hoy Ministerio de Ambiente) y la pasaron a controlar directamente, lo que sin lugar a dudas no están haciendo”. Por eso denuncian que “esto es abandono institucional por Parte de Ministerio de Ambiente (ex OPDS), del que tienen que rendir cuenta”, siendo vitales para el alerta temprana y los primeros trabajos en mitigación, prevención y control de fuego.
A la calamidad de los incendios se le suma, según la denuncia del foro, que al “sofocar el incendio se encontró lo que se podría llamar un campamento de pescadores con varios fogones improvisados, cueros de carpinchos y lazos para la caza de estos animales nativos del lugar". Esto señala el peligro que todavía corre la fauna local, aún en zonas declaradas patrimonio de la humanidad. La fauna autóctona es protegida por la Constitución Nacional, aunque de las provincias depende su reglamentación y ejecución.
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Según la misma página de guardaparques, mientras bomberos y policía local trabajaban en la extinción, “se pudo dar con uno de los actores del inicio de los diversos focos ígneos, el cual fue aprendido, claramente intencional”.
Si bien, finalmente, se actuó con un helicóptero hidrante, ante la posibilidad de que el incendio alcanzara viviendas, lo cierto es que, en sintonía con las denuncias de las organizaciones, fallaron los primeros instantes de alerta, donde la actuación inmediata y eficiente son de vital importancia.
Hay que recordar que los parques nacionales han sido objeto de discursos de odio los últimos meses, donde las labores del guardaparques y brigadistas son subestimados por sectores políticos y gobiernos de distinto color buscan recortar personal de esas áreas, restando importancia al cuidado de la flora, los animales y a las vidas de las personas que viven cerca de parques nacionales, quienes suelen convertirse en las víctimas de verdaderos piromaníacos, pero también intereses espurios en el territorio. Se apunta desde las organizaciones a la venta de terrenos con fines inmobiliarios en toda la región. Tampoco sorprende que, frente a los discursos de odio, continúen los hechos delictivos de destrucción.
Urge contar con equipo y personal experimentado para actuar con velocidad y eficacia en el control de incendios. El parque en cuestión contaría con menos de una decena de guardaparques para una superficie mayor a 10.000 hectáreas, en una zona donde aumentan las vandalizaciones a zonas naturales. En tanto la situación nacional de brigadistas, que cumplen la honorable labor de extinguir el fuego, se encuentra en la mayor precaridad nacional, con las consecuencias devastadoras que pudimos ver en el inicio del año en la Patagonia, anteriormente en Córdoba y en la provincia de Buenos Aires.
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Instagram: Mikjail_Vera
Fuentes:
https://www.fororiodelaplata.com.ar/que-esconden-los-incendios-en-la-reserva-de-pereyra/
https://www.instagram.com/guardaparquesparquepereyra/
https://www.instagram.com/asambleaparquepereyra/