El todavía jefe de Gabinete y vocero presidencial, Manuel Adorni, celebró apenas unos minutos tras el fallo a favor de Argentina por la causa YPF. El fiscal federal Gerardo Pollicita imputó a Adorni por la causa que investiga el escándalo por los vuelos en avión privado a Punta del Este, que ya habían motivado una investigación por posible malversación de caudales públicos y dádivas. La continuidad en su cargo pende de un hilo.
Un testigo declaró que el vuelo a Punta del Este lo pagó Marcelo Grandio
Según la imputación, hay sospechas de una discordancia entre su patrimonio real y lo declarado ante la Oficina Anticorrupción, lo que abrió la puerta a un examen exhaustivo de sus bienes y movimientos económicos.
Como primer paso, Pollicita ordenó una batería de doce medidas de prueba centradas en las propiedades y activos de Adorni y de su esposa, Bettina Julieta Angeletti.
La situación de Adorni en el Gobierno es compleja y las evidencias aparecieron desde el primer momento, cuando los funcionarios oficiales tardaron cuatro días en mostrar alguna tibia señal de apoyo. La orden de Karina Milei fue determinante. La interna entre la hermana del Presidente y Nicolàs Caputo está en su punto máximo y Adorni oficia como prenda. El asesor presidencial es uno de los sospechosos de la filtración de las imágenes y datos oscuros del ministro, al tiempo que fue el mismo que asesoró a Adorni antes de la trágica conferencia de prensa en la que patinó, se mosrtó enojado y donde cada no-aclaración oscureció más y más su posición pública.
Explota el caso Adorni: lo imputan por enriquecimiento ilícito y revisan todo su patrimonio
En simultáneo al desastre comunicacional del Gobierno se suma el desprecio de Adorni a los periodistas en la conferencia de prensa con la expresión "sos solo un periodista", que enardeció a propios y extraños. Los señalamientos a Adorni en los medios oficialistas son una muestra de hasta dónde la relación está rota en lo que al funcionario respecta.
Todo indica que la buena noticia sobre YPF y los insultos del Presidente al peronismo no están funcionando para acallar las voces que le reclaman al Gobierno que al menos no robe, que es lo que prometieron desde la campaña electoral, aunque la realidad los desmienta cada vez más a menudo.