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Una multitud se plantó ante la Casa Rosada en la Cuarta Marcha Federal Universitaria

Una marea humana volvió a cuestionar el ajuste de Javier Milei en Plaza de Mayo y las principales ciudades del país.

Cuarta Marcha Universitaria
Cuarta Marcha Universitaria

Bajo la consigna de defender la Ley de Financiamiento y contra el ahogo a la educación pública y las universidades, estudiantes, docentes, rectores, sindicatos y la ciudadanía en general, exigieron a la Corte Suprema que intervenga ante el "desprecio institucional" del Gobierno de Javier Milei.

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La educación pública argentina volvió a dar una muestra de vitalidad y resistencia. En lo que representó la Cuarta Marcha Federal Universitaria desde el inicio de la gestión de La Libertad Avanza, una multitud compuesta por tres generaciones se movilizó este martes para denunciar el ahogo presupuestario y el deterioro salarial que amenaza con desmantelar el sistema científico y académico nacional.

El acto central frente a la Casa Rosada fue el epicentro de un reclamo que se replicó en todo el país. Esta vez, el eje no solo estuvo puesto en el reclamo de fondos, sino en una fuerte advertencia institucional: los organizadores solicitaron a la Corte Suprema de Justicia que "no permita" que el Gobierno Nacional siga "incumpliendo" con la Ley de Financiamiento Universitario.

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El documento oficial de la movilización, leído por miembros de la Federación Universitaria Argentina (FUA), fue lapidario respecto a la política económica de Javier Milei. Según testimonios los estudiantes denunciaron que el poder adquisitivo para gastos de funcionamiento "no ha superado el 64% del que tenía en enero de 2023".

"El Poder Ejecutivo, en un acto de desprecio institucional sin precedentes, ha decidido alzarse contra los otros dos poderes de la República: ignora la Ley de Financiamiento y desoye los fallos de la Justicia. Cuando el Gobierno decide qué leyes cumple, lo que se rompe es el contrato social", señalaron desde el escenario

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Números rojos.

Las cifras que manejan las universidades son alarmantes: desde diciembre de 2023, las instituciones han perdido el equivalente a casi nueve meses de transferencias. Los rectores del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), encabezados por Franco Bartolacci y Anselmo Torres, advirtieron que la crisis ya no es meramente presupuestaria, sino que afecta el "acuerdo democrático" de la división de poderes.

La movilización contó con un amplio arco de apoyos. Debajo del escenario se pudo ver al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, junto a legisladores del peronismo y referentes de la izquierda como el FIT y el Nuevo MAS. También se hicieron presentes las columnas de la CGT y las dos CTA, unificando el reclamo universitario con la lucha salarial de otros sectores.

Kicillof, al finalizar la jornada, volvió a marcar la cancha frente al discurso oficial: "La universidad pública argentina no es un privilegio, es una conquista de nuestro pueblo y una herramienta de igualdad que nos hace un país más justo", afirmó. El mandatario denunció que, mientras Milei "asfixia a los docentes" y "desfinancia la investigación", las familias bonaerenses ven cómo se pone en riesgo el futuro de sus hijos.

Relatos del desfinanciamiento

Más allá de los grandes números, la marcha fue el reflejo de historias de precariedad. Néstor, estudiante de Farmacia y ayudante docente, describió una realidad que se expande en las facultades: su sueldo como docente de renta simple ronda apenas los 200 mil pesos. "Muchos colegas terminan haciendo Uber o dando clases particulares para subsistir; eso genera que cada vez haya menos opciones para cursar", relató ante los medios.

La comunidad científica también acompañó de forma masiva, alertando sobre una "situación límite" por la caída de becas y la parálisis de proyectos estratégicos. Para los manifestantes, el mensaje fue unánime: sin soberanía científica y tecnológica, no hay proyecto de país posible.

La jornada cerró con una exigencia clara al Ejecutivo: la ejecución inmediata de la Ley N° 27.795. "Si hoy no defendemos a nuestras universidades, el futuro de prosperidad será solo un sueño", concluyó el documento gremial. El Gobierno, por ahora, parece decidido a mantener el pulso, mientras el conflicto universitario escala a niveles de tensión institucional inéditos.



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