La tensión en Medio Oriente volvió a concentrarse en el Estrecho de Ormuz después de que dos buques petroleros fueran alcanzados por proyectiles no identificados en incidentes separados. Los episodios fueron reportados por la agencia británica de seguridad marítima UKMTO y, según los primeros informes, no dejaron víctimas.
Los ataques ocurrieron con pocas horas de diferencia y afectaron a embarcaciones que navegaban en las inmediaciones de uno de los corredores marítimos más importantes para el transporte internacional de hidrocarburos.
Hasta el momento no se determinó el origen de los proyectiles ni quién estuvo detrás de los ataques.
El primer impacto provocó un incendio a bordo
El primer incidente ocurrió cuando uno de los buques abandonaba el canal marítimo del estrecho. El impacto de un proyectil provocó un principio de incendio y una falla eléctrica generalizada dentro de la embarcación.
La tripulación consiguió controlar y extinguir las llamas. Luego de solucionar los inconvenientes técnicos derivados del ataque, el petrolero logró estabilizarse y continuar con su recorrido.
Las autoridades confirmaron que no hubo fallecidos ni personas heridas y que las primeras evaluaciones no detectaron derrames de crudo ni consecuencias ambientales en las aguas cercanas.
Por razones de seguridad, no fueron informadas públicamente la bandera, la procedencia ni el destino final de la embarcación.
Un segundo petrolero fue alcanzado cerca de Omán
Pocas horas después se produjo un segundo episodio en la zona. La UKMTO informó que otro buque cisterna fue alcanzado por un artefacto explosivo de origen desconocido.
El ataque ocurrió a unos 7,4 kilómetros al este de las costas de Omán y el proyectil impactó directamente contra el costado de babor del casco.
Nuevamente, no se reportaron víctimas entre los tripulantes ni contaminación ambiental como consecuencia del incidente.
La sucesión de ambos episodios volvió a poner bajo alerta a las embarcaciones comerciales que atraviesan la zona.