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Se despertó la Academia de Periodismo y cargó contra el autoritarismo de Javier Milei

La entidad presidida por Joaquín Morales Solá emitió un duro comunicado con relación al reciente Día del Periodista. Señalamientos al autoritarismo del gobierno nacional.

Joaquín Morales Solá, presidente de la Academia Nacional de Periodismo
Joaquín Morales Solá, presidente de la Academia Nacional de Periodismo

En el marco del Día del Periodista, la Academia Nacional de Periodismo emitió un durísimo comunicado en el que denunció un “clima de hostigamiento y de groseras descalificaciones” contra los trabajadores de prensa por parte del presidente Javier Milei y sus funcionarios.

La entidad, presidida por Joaquín Morales Solá, alertó sobre los riesgos físicos que corren los profesionales y responsabilizó directamente al Gobierno por su seguridad.

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"Hacemos responsable al Gobierno de cualquier acto de violencia"

La institución fue categórica al señalar el peligro que corren los comunicadores debido a la campaña de agravios que lidera el propio Presidente de la Nación, potenciada por el eslogan oficialista “no odiamos lo suficiente a los periodistas”.

“Los profesionales cuya vocación consiste en mantener informada a la sociedad no caminan por el espacio público con custodia policial, como sí ocurre con los funcionarios. Hacemos responsable, por lo tanto, al gobierno del presidente Javier Milei de cualquier acto de violencia que afecte a los periodistas”, sentenció la Academia.

Para la entidad, el mandatario nacional recurre a insultos como "basuras", "miserables" e "inmundicias" bajo la creencia de que "enfrentándose al periodismo obtendrá réditos políticos".

Las cifras del hostigamiento

Los embates del oficialismo no son solo discursivos; ya se traducen en estadísticas récord y acciones institucionales concretas:

  • Récord de ataques (FOPEA): Según un reporte del Foro Argentino de Periodismo (Fopea), en 2025 se registraron 278 ataques contra periodistas, la cifra más alta desde que se inició el relevamiento en 2008. De ese total, 119 agresiones son atribuibles directamente a Javier Milei.

  • El caso de la jueza Michelli: La embestida presidencial excedió lo verbal cuando el Ejecutivo intentó retirar del Senado el pliego de la jueza María Verónica Michelli (cuñada del periodista Hugo Alconada Mon). ¿El motivo? Sus vínculos con un periodista de LA NACION que investigó el "caso $LIBRA" y el aumento patrimonial del vocero Manuel Adorni. Pese a la resistencia de Milei, el pliego fue aprobado por la Cámara Alta.

El peligro de la autocensura y el rol de la Justicia

La Academia advirtió que el temor a las ofensas, la reacción de los fanáticos y las denuncias infundadas buscan empujar a los profesionales a la autocensura. Ante esto, hicieron un llamado al Poder Judicial para equilibrar la "relación asimétrica" entre el poder del Estado y la prensa.

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Esta preocupación coincide con las recientes declaraciones del exjuez de la Corte Suprema, Juan Carlos Maqueda (premiado con la Pluma de Honor), quien advirtió que estos discursos terminan "horadando por dentro la democracia". La advertencia de Maqueda llegó un día después de que el juez de Casación, Carlos Mahiques, solicitara sancionar a las fuentes judiciales que hablen con la prensa y amenazara con denuncias penales a los comunicadores.

"Estrepitoso silencio"

El documento de la Academia Nacional de Periodismo no solo apuntó contra la Casa Rosada, sino que también dedicó un párrafo fuerte a la dirigencia opositora por su pasividad ante el conflicto.

La entidad manifestó su sorpresa ante la indiferencia de dirigentes políticos que en el pasado defendían las garantías constitucionales y concluyó con una frase tajante: “No existen agresiones malas y buenas contra la prensa según el partido que las cometa”.

El documento completo

Hoy, Día del Periodista, los miembros de la Academia Nacional de Periodismo denunciamos nuevamente ante la opinión pública el clima de hostigamiento y de groseras descalificaciones que vive la prensa argentina. Permanentemente se acusa al periodismo de actos corruptos, de responder a imprecisos intereses y de ser un simple vocero de personas o sectores que tampoco se nombran. La voz más importante en esa campaña de invariables agravios es la del Presidente de la Nación, quien cree, al parecer, que enfrentándose al periodismo obtendrá réditos políticos. Debemos agregar que el primer mandatario no es el único y que su escuela de ofensas se esparció entre otros funcionarios del gobierno nacional.

El eslogan oficial “no odiamos lo suficiente a los periodistas” es, además de abominable, dramáticamente peligroso porque pone en riesgo la seguridad personal de los periodistas. Los profesionales cuya vocación consiste en mantener informada a la sociedad no caminan por el espacio público con custodia policial, como sí ocurre con los funcionarios. Hacemos responsable, por lo tanto, al gobierno del presidente Javier Milei de cualquier acto de violencia que afecte a periodistas.

La libertad de prensa no es la primera de las libertades para privilegiar a los periodistas, sino para que la sociedad cuente con el conocimiento permanente de lo que sucede en la vida pública del país. Por eso, es inconcebible una República sin una prensa libre o con una prensa eventualmente amordazada por la autocensura. El temor a ser víctimas de insoportables ofensas, de la reacción violenta de los fanáticos o hasta de ser denunciados sin fundamentos ante la Justicia fueron siempre las razones de la autocensura. Aunque la mayoría del periodismo independiente no olvidará nunca sus obligaciones, confiamos también en el sano discernimiento de los jueces de la República para poner orden en una relación tan asimétrica, como lo es la del poder que gobierna y la prensa.

Del mismo modo, nos llama la atención el estrepitoso silencio de los partidos políticos que no militan en el actual oficialismo ante semejante cantidad de atropellos al periodismo. Y nos sorprende la indiferencia de dirigentes políticos que, en otros momentos, igualmente difíciles para la prensa, se colocaron a la vanguardia de la defensa de todas las libertades y garantías constitucionales. No existen agresiones malas y buenas contra la prensa según el partido que las cometa. O los políticos respetan o no respetan la plena libertad de los periodistas.

Exhortamos por último a los pocos periodistas que tienen acceso constante al Presidente de la Nación a que cuando le hagan un reportaje al mandatario le pregunten por las obsesivas razones de su autoproclamado odio al periodismo. Y que no se conformen con una respuesta ni con una sola pregunta. Ya es hora de detener, antes de que sea tarde, la azarosa escalada de ataques a la prensa libre.

Firmantes:

Hugo ALCONADA MON;  Nora BÄR; Santo BIASATTI; Fernando BRAVO; Nelson CASTRO; Alicia De ARTEAGA; Daniel DESSEIN; José Claudio ESCRIBANO; Eduardo FIDANZA; Jorge FONTEVECCHIA; Julián GALLO; Roberto GARCÍA; Gustavo GONZÁLEZ; Osvaldo GRANADOS; Roberto GUARESCHI; Héctor GUYOT; Ricardo KIRSCHBAUM; Marcelo LONGOBARDI; José Ignacio LÓPEZ; Joaquín MORALES SOLÁ; Norma MORANDINI; Alberto MUNEY; Silvia NAISHTAT; María O’DONNELL; Hinde POMERANIEC; Antonio REQUENI; Carlos Reymundo ROBERTS; Fernando RUIZ; Fernán SAGUIER; Fernando SÁNCHEZ ZINNY; Daniel SANTORO; Ernesto TENEMBAUM; Eduardo VAN DER KOOY; Miguel WIÑAZKI, entre otros y otras.



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