Rosa en su vestuario. Rosa en su escenografía. Rosa en la mayoría de la gente que dijo presente como público. Emilia llegó a Vélez después de agotar diez funciones en Movistar Arena y lo hizo con una fuerza tan arrolladora como sus propios hits.
Es una de las artistas de la nueva escena argentina que suma éxito tras éxito -tanto acá como en otros países. Cada lanzamiento, como "Novio Gangsta" (lanzado especialmente en coincidencia con su primer show en el estadio de Liniers) es muy esperado por su fandom y se convierte en éxito.
Emilia Mernes, o simplemente "Emi", es amada por personas de su edad pero también por generaciones más jóvenes, por lo que entre su público encontramos familias completas que -en un contexto socioeconómico como el actual- hacen un esfuerzo para poder comprar las entradas. Incluso se viralizaron varios videos en los que, por ejemplo, las entradas fueron regalos por cumpleaños de quince y tanto nenas como nenes prepararon su look para ir a verla.
¿Por qué atrae tanto? Ella es referente en sonido pop pero también en moda, por su dedicada atención a construir una imagen sólida, marcada y estridente. No sólo revive sonidos del pop dosmilero sino que también volvió a imponer el tiro bajo en pantalones y polleras, al mejor estilo Britney Spears.
La puesta en escena que tuvo en su .MP3 Tour -un disco que le garantizó un ticket a los principales premios internacionales- es deslumbrante por su despliegue e impacto visual. Lo demostró en cada una de sus funciones en el Movistar Arena y era obvio que no se iba a quedar atrás con este armado de estadio porque significa un hito histórico para ella. Por eso Emilia tuvo un grupo de baile increíble integrado por 22 dancers (el doble, respecto de sus shows anteriores), un vestuario asombroso y un diseño de luces que hizo brillar aún más todo.
Eran cerca de las 9:30PM. Las luces del estadio se apagaron. La emoción fue total. Y, como si fuera un pogo en medio de un festival rockero, la tensión contenida se liberó de repente cuando ella apareció en el escenario. La ovación, ensordecedora, marcó el inicio de una noche en la que los problemas parecían haberse borrado de un plumazo para poder entregarnos libremente al mundo fantástico propuesto por una de las popstar del momento.
Y no sólo estuvo su "novio gansta", Duki, sus hermanos -tal como ella los presenta- Los del Espacio y Callejero Fino sino que, además, Tini fue la sorpresa que coronó la segunda noche en Vélez. Arriba y abajo del escenario todo fue una fiesta porque -especialmente en los momentos más complicados- la música es nuestra mejor amiga para exorcizar lo malo, recargar energías y confiar en que -al menos por un rato- todo es más color de rosa.
AMBIK & CHITA,
La apertura de estos espectáculos de Emilia están a cargo de Ambik y Chita, dos artistas que tienen sonido propio (y diferente no sólo a Emilia sino, incluso, entre sí). La posibilidad de haber visto a las chicas arriba del escenario llegó de la mano de EQUAL, una iniciativa de Spotify que celebra la creatividad y el talento que las mujeres en la escena de la música (y que se mantuvo firme, también, en sus otros diez shows en Buenos Aires).