Las claves
- La CGT advirtió que varias obras sociales atraviesan una situación crítica que compromete prestaciones básicas
- El sistema depende de aportes salariales que perdieron poder de compra en los últimos años
- Los costos de atención médica crecen por encima de los ingresos del sistema
- La incorporación de monotributistas genera un fuerte desbalance financiero
- Persisten deudas estatales y tensiones internas dentro de la central sindical
Diagnóstico crítico del sistema de obras sociales
La CGT expuso un panorama delicado sobre la situación de las obras sociales sindicales. Durante la reunión de su Consejo Directivo, el dirigente José Luis Lingeri presentó un informe que describe una crisis económica y financiera profunda.
El documento advierte que varias organizaciones se encuentran en una situación “casi terminal”, con dificultades concretas para garantizar prestaciones médicas básicas a sus afiliados.

Desfase entre ingresos y costos del sistema
El esquema de financiamiento de las obras sociales se basa en un porcentaje del salario, lo que genera una dependencia directa del nivel de ingresos de los trabajadores. En este contexto, la caída del poder adquisitivo impacta de forma directa en la recaudación.
Actualmente, el ingreso promedio por beneficiario se ubica en $67.525, mientras que el costo estimado del Plan Médico Obligatorio se acerca a $85.000. Esta diferencia limita la capacidad de cobertura del sistema.
Además, se señala que más de 9 millones de afiliados se encuentran por debajo del promedio de recaudación, lo que agrava la situación general.

El impacto de los jubilados y el PAMI
El informe también destaca el caso de los jubilados. Según lo expuesto, el PAMI transfiere alrededor de $48.269 por afiliado, un valor significativamente inferior a su recaudación estimada.
Esta brecha incrementa la presión financiera sobre las obras sociales, que deben cubrir prestaciones con recursos limitados.

Monotributistas y desequilibrio estructural
Otro de los factores señalados es la incorporación de monotributistas al sistema. Sus aportes, cercanos a $20.000, resultan muy inferiores al costo de las prestaciones médicas.
Desde la CGT sostienen que esta diferencia genera un “agujero financiero” que se mantiene en el tiempo. A esto se suma que muchos de estos afiliados presentan mayores necesidades de atención médica.
Tensiones internas y reclamos sindicales
La reunión del Consejo Directivo también estuvo atravesada por discusiones internas. Algunos sindicatos impulsaron un reclamo más firme por paritarias libres, mientras que otros sectores cuestionaron la falta de cumplimiento en el pago de cuotas dentro de la central.
Este escenario refleja un clima de tensión en paralelo al deterioro del sistema de salud sindical.