La vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a apuntar contra la diversidad. En campaña ya se había pronunciado en contra del matrimonio igualitario y, al igual que varios funcionarios y legisladores del gobierno, en varias oportunidades se ha manifestado en contra de la identidad y la orientación sexual, la Educación Sexual Integral (ESI) y la elección en torno a la autopercepción de género, a lo cual califica como "ideología de género" de forma peyorativa. En ese sentido, utilizó un caso aislado, que sucedió recientemente, sobre una persona que estaba presa, pidió un cambio de género, y luego de que la trasladaran a un pabellón femenino, violó y embarazó a otra reclusa.
"Esto es claro y simple, el que esté a favor de la ideología de género es un degenerado/a, y el que esté a favor de sexualizar a los niños es un pedófilo en potencia. Nuestro gobierno los va a combatir hasta que no nos quede sangre en el cuerpo", escribió Villarruel en la red social X.
El hecho denunciado en redes por la vice ocurrió en Córdoba y, según un nuevo fallo, "para brindar completitud a los derechos de la aquí imputada, se vulneraron o se pusieron en riesgo los derechos de 481 mujeres internas".
El acusado cambió su género y pasó a llamarse Gabriela Nahir Fernández, así, con su nueva identidad fue trasladada de pabellón en la cárcel de Bouwer, donde ejerció violencia contra otras mujeres presas y dejó embarazada a una compañera.