En un acto de justicia literaria, Sigilo acaba de reeditar Donde yo no estaba, de Marcelo Cohen, una de las novelas más originales de la narrativa argentina de este siglo. A dos décadas de su aparición, vuelve así a circular uno de los proyectos literarios más ambiciosos y fascinantes de un autor imprescindible, fallecido en 2022 a los 71 años.
Realista y fantástica a la vez, comedia sobre la muerte y sobre las difíciles artes de vivir juntos, epopeya de una conciencia en permanente estado de alerta, Donde yo no estaba despliega, a lo largo de más de 1000 páginas, un mundo imaginario construido hasta el último detalle por un escritor de imaginación desbordante y una prosa única.
Aliano D’Evanderey, narrador de la novela, es dueño de un negocio mayorista de lencería femenina, esposo y padre dedicado, activo participante de la vida social y política de la isla del Delta Panorámico donde vive, y un inigualable héroe de la sensatez. Con una curiosidad sin límites, escribir es para él la manera de llevar adelante un proyecto vital: adelgazar la personalidad, borrarse progresivamente, dejar que el mundo —en toda su diversidad— ocupe su lugar.
A eso se dedica en su diario personal: a registrar y celebrar las cosas de la vida con inteligencia y gracia, desde las minucias cotidianas y los vínculos humanos hasta los dilemas políticos y las especulaciones filosóficas. Pero la calma de sus días se resquebraja. La separación de su mujer, enamorada de otro hombre; el diagnóstico de una enfermedad extraña que podría matarlo en cualquier momento; y la aparición de una serie de personajes atribulados —entre ellos el lumpen Yónder, una suerte de negativo suyo— lo empujarán a hacer un gesto capaz de desencadenar una crisis en su comunidad y arrastrarlo a una aventura existencial inolvidable.
Con esta reedición, la magistral novela de Marcelo Cohen vuelve a invitar a todos los lectores a una de las experiencias más deslumbrantes de la literatura argentina.
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