¿Quiénes incendian la provincia de Córdoba?
Falsas verdades para manejar a la opinión pública. Graves denuncias contra organismos oficiales por responsabilidad en los incendios.
El alivio llegó a Córdoba con lluvias que terminaron de controlar los incendios forestales, que alcanzaron poblaciones humanas y que involucró durante semanas al trabajo de bomberxs, vecinxs y brigadistas autoconvocadxs. Pero la alerta continúa por los próximos meses. Además, urge dar con los responsables de estos incendios intencionales, considerado uno de los peores en la historia de la provincia, con más de 34.000 hectáreas en sólo 5 días y 69.500 en lo que va del año.
Los datos son abrumadores: en Córdoba sólo sobrevive menos del 5% de monte nativo. Los incendios son causados por responsabilidad humana en un 95%. Y un dato de color, poco tenido en cuenta pero recordado en esta columna de opinión: Argentina cuenta con aproximadamente 11 aeronaves hidrantes entre aviones y helicópteros (según la pág. del gobierno), para el vasto territorio que ocupa, contra países como Chile (63 aviones hidrantes). Esto da cuenta de la falta de iniciativa política y de atención gubernamentales a la grave problemática de los incendios.
La escena de una mujer embarazada buscando escapar de San Marcos Sierras porque teme las consecuencias de respirar monte incendiado, así como de cuatro bomberos con quemaduras, son escenas que se repiten junto a una nueva realidad que halla la solidaridad de vecinos, brigadistas y bomberos en la lucha contra las llamas, cuyos responsables tienen nombre y apellido.
¿Quiénes son los responsables?
Hay videos y testimonios varios de vecinos y brigadistas que pueden dar algunas pistas de quiénes se encuentran detrás de los incendios. Podemos adelantar que no se trata de un solo actor. Los factores que los potencian son varios: como la sequía, los fuertes vientos, la falta de sistemas eficientes de aviso temprano; los responsables también son diversos. A la supuesta existencia de piromaníacos particulares, se le suman poderosos lobbys, sobre todo ligados a intereses inmobiliarios. Donde hubo fuego, rutas y hoteles aparecen, repiten vecinos al unísono.
Responsabilidad gubernamental
La situación fue más crítica en la zona de San Marcos Sierras, donde brigadistas aseguran haber visto a la ETAC (Equipo Técnico de Acción ante Catástrofes) realizar excesivos contrafuegos.
Recordemos que el contrafuego es una técnica extrema que supone el uso preventivo del fuego; consta en producir un incendio controlado para evitar incendios mayores, generalmente cuando éstos se acercan a los hogares.
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El año pasado hablamos con una de las brigadistas presente en los incendios de Cabalango, y consultamos por esta técnica (https://infonews.com/incendios-en-cordoba-experiencia-brigada-chanares.html ) y por las utilizadas por brigadistas, que alcanzaron sofisticados conocimientos sin ser reconocidos por el Estado, valiéndose de herramientas y equipo de protección personal (EPP).
Según el Dr. Vázquez, entrevistado por RedEco Alternativo, la técnica que vimos por parte de los “expertos” de ETAC: “NO son CONTRAFUEGOS, a los contrafuegos se los prende con poco viento y con humedad del 50% porque si no se convierten en un nuevo foco de incendio y además se los cuida para que no desmadre… Pero el ETAC prende y huye.”
Para esta nota conversamos con uno de los brigadistas presente en San Marcos Sierras, quien relató a este medio haberse encontrado rodeado de fuego, junto a sus compañeros, por culpa de esos mismos «contrafuegos».
Según nuestra fuente: la ETAC realizó contrafuego con vientos a 80 km por hora. Nuestra misma fuente también menciona haber visto una camioneta gris, sin identificación, con mecheros similares a los que utiliza ETAC trabajar en la zona...
Cómo circula en medios y redes sociales:
“La Federación de Bomberos Voluntarios de Córdoba y numerosos residentes han expresado su descontento con el accionar del ETAC durante la emergencia. Aseguran que esta fuerza, creada para manejar situaciones críticas, ha generado nuevos focos de incendio en zonas donde los vecinos ya estaban luchando por contener el avance del fuego.”
Además, la policía habría aislado a brigadistas que se encontraban realizando su labor, impidiendo a vecinos suministrar alimentos y agua. Incluso llegaron a arrestar a uno de esos vecinos: Lalo, quien colabora con las brigadas hospedando brigadistas en su hostel, trasladándolos con su camioneta a la zona de fuego, reparando los autos (muy necesarios para llegar a esas zonas).
También en San Marcos, brigadistas de La Sacha han sido testigxs de nuevos focos de incendios intencionales a horas de la madrugada, como señala “Abriendo Mundos”:
“Se vieron 2 personas con linternas y con un mechero prendiendo fuego en medio del monte a las 3.30am, se les gritó y no hubo respuestas, se llamó al 911 y la policía se presentó en el camino alarmando con sirenas en un 1 movil y 2 efectivos, les indicamos que estaban los sujetos pero no se bajaron a revisar la zona, solo dieron 1 vuelta y se fueron.”
Todo fuego es político
Falta evidencia para decir que estos incendios sean responsabilidad de la ley de bosques, como afirmaron desde la sociedad rural cordobesa (otra fakenews), mientras sobra evidencia para responsabilizar a la política: hacía falta adquirir aviones hidrantes, tal como dijimos en esta columna de opinión meses atrás. También se retrasó en declarar zona de emergencia a la provincia, lo que permite suministrar mayores recursos.
La búsqueda de responsables es de suma importancia, pues, lejos de tratarse de una revancha punitivista, la necesidad de justicia ambiental se percibe en el aire, ese bien común del que necesitamos los mamíferos para poder vivir. Ese mismo aire que escasea cuando se incendian los bosques, y que comprueba la interdependencia natural de los seres vivos.
Es para reparar, y no para castigar, que necesitamos que esta vez se conozca la verdad. Y que haya justicia y reparación de hogares quemados, pero también de restauración del monte nativo, imprescindibles por sus servicios ecosistémicos.
La situación con hogares incendiados, animales silvestres, de granja y domésticos que perdieron la vida también es responsabilidad de esa falta de inversión, tanto del gobierno provincial como nacional: del anterior (que contó con un ministerio de medio ambiente de decoración) así como de la actual gestión. Como dicen lxs brigagistas: todo fuego es político.
Sólo el involucramiento de las brigadas y de lxs vecinxs garantiza el acceso a una justicia ambiental, gracias a ellos tenemos hoy la posibilidad de conocer la verdad y que los responsables, esta vez, rindan cuentas.