El actor Guillermo Francella estaría evaluando no participar de la próxima entrega de los premios Martín Fierro de Televisión, que se celebrará el lunes 29 de septiembre, debido a un posible clima hostil por parte de sus colegas tras sus recientes y repudiables declaraciones sobre el cine de autor y la crisis del INCAA.
La información fue revelada en el programa Intrusos por la periodista Marcela Tauro, quien sembró la duda al comentar: “No sé si Francella va”.
La panelista refirió con claridad: “Porque tendría un poco de miedo de los colegas”. Cuando Rodrigo Lussich preguntó si temía “algún abucheo”, Tauro asintió y agregó: “Quizás, -Luis- Ventura -presidente de APTRA- lo convenció”.
?“FRANCELLA TIENE HASTA EL LUNES
— Radio Del Plata (@RadioDelPlata) September 25, 2025
AL MEDIODÍA PARA RESPONDER”, Luis Ventura sobre la asistencia de Guillermo Francella a la entrega de los Premios Martín Fierro a la televisión.
??En Ventura show, por #RadioDelPlata. #GuillermoFrancella #Francella #MartínFierro #Televisión pic.twitter.com/KvujOr0GzM
Una polémica que todavía resuena
Francella, protagonista de la serie El Encargado y nominado en esta edición de los Martín Fierro, generó fuertes reacciones al opinar que “hay cine que le da la espalda al público” por su estilo, lo que provoca que “vayan cuatro personas” a verlo. Diferenció esta clase de cine de “lo popular”, en medio del debate por el desfinanciamiento del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).
Según Marcela Tauro, Francella tiene miedo de ir a los Martín Fierro por los abucheos que pueda recibir. pic.twitter.com/89jRpbCQtr
— Real Time (@RealTimeRating) September 24, 2025
Las declaraciones fueron interpretadas como un aval implícito a las políticas de ajuste del gobierno de Javier Milei en materia cultural. El malestar en el ambiente artístico se intensificó y varios referentes del cine independiente cuestionaron al actor por su postura.
Expectativa por su presencia en la gala
La gala de APTRA no solo premiará a lo mejor de la pantalla chica argentina, sino que también será un termómetro del estado anímico del medio artístico, profundamente atravesado por los recortes a la cultura.