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Hundido en el patetismo, Milei le pidió a Elon Musk un Tesla de regalo: "No me dio pelota"

A la deriva. En su raid de entrevistas el presidente deambuló entre la generación de vergüenza ajena y la tristeza.

Javier Milei, Elon Musk
Javier Milei, Elon Musk

En un nuevo episodio que desibuja los límites entre la investidura presidencial y el fanatismo adolescente, Javier Milei confesó haberle mendigado un vehículo de lujo al magnate Elon Musk. Durante una amistosa charla (que no esquivó pequeños brotes nerviosos ni insultos a la marchanta) en el canal de streaming Carajo!, el mandatario relató con una mezcla de liviandad y resignación cómo intentó obtener de arriba una Tesla Cybertruck tras su visita a la planta de Texas en abril de 2024.

"Le dije a Elon si me regalaba uno. Pero no me dio pelota", admitió el Jefe de Estado, mostrando su faceta de vulnerabilidad y mangueo internacional difícil de digerir.

Un delirio: Milei dijo que fue víctima de un "intento de golpe de Estado"

El tono de la anécdota rozó lo patético cuando Milei intentó justificar sus intenciones. Según sus propias palabras, el pedido no era un capricho personal sino un beneficio "para la Argentina". Sin embargo, la fachada institucional se derrumbó segundos después al reconocer sus verdaderos planes: quería "plotearlo de negro" y salir a pasear en él. Esta contradicción expone una vez más la dificultad del Presidente para separar sus fantasías estéticas de la gestión pública, en un contexto de profunda crisis económica doméstica.

La revelación no fue casual, sino que funcionó como una huida hacia adelante para defender al diputado libertario Manuel Quintar. El legislador jujeño quedó en el ojo de la tormenta tras arribar al Congreso de la Nación a bordo de, justamente, una Cybertruck. Mientras gran parte de la sociedad observa con estupor la exhibición de opulencia en plena era del "no hay plata", Milei eligió el camino de la complicidad antes que el de la austeridad, calificando al vehículo como "un flash total" para validar la conducta de su subordinado.

Un diputado libertario fue al Congreso con un auto valuado en 200 mil dólares

Sobre la situación de Quintar, el Presidente fue tajante al sostener que el legislador "puede hacer con su plata lo que quiera, siempre y cuando la haya ganado honradamente". Incluso trascendió que Milei se comunicó con Martín Menem para blindar al diputado ante posibles reproches internos. Esta defensa corporativa del lujo importado choca de frente con el discurso de sacrificio que el Ejecutivo le exige cotidianamente a la clase media y a los sectores más postergados del país.

El propio Quintar intentó bajarle el tono a la polémica con explicaciones que resultaron casi tan irritantes como el hecho mismo. El diputado detalló que pagó US$126.000 por la camioneta en Estados Unidos, cifra que ascendió a más de US$200.000 tras los costos de importación e impuestos. En un alarde de desconexión con la realidad argentina, Quintar sostuvo que el blindado futurista "no es ostentoso", prefiriendo apuntar sus cañones contra dirigentes sindicales en una clásica maniobra de distracción política.

El nene y los juguetes

La fascinación de Milei por los juguetes de Musk no es nueva, pero la confirmación del rechazo del empresario añade una capa de humillación gratuita a la investidura. El recuerdo de su paseo por Texas junto a Karina Milei, donde inicialmente se mostraba reticente a manejar para luego terminar "entusiasmado", pinta un cuadro de frivolidad en el que las prioridades del Estado parecen quedar supeditadas a los hobbies mecánicos de la familia presidencial y sus aliados más cercanos.



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