Con el PRO bajo el mar, Ritondo y Santilli intentan flotar entre acusaciones
La interna del macrismo se agigantó tras la debacle electoral del frente que integró en modo amigo invisible. Lo que se dijo tras la derrota ante el peronismo.
La alianza La Libertad Avanza lo dejó en claro el mismo día que se conformó, con su color violeta dominante, con su ausencia absoluta de un mínimo toque amarillo. Ni siquiera una P o una O. Nada. Al PRO de Mauricio Macri la alianza de ultraderecha a la que se entregó con brazos y piernas abiertas, no se le otorgó nada. Los responsables centrales, o al menos los dos que quedaron en off side, fueron los enviados del "Killer" de Palermo Chico: Christian Ritondo y Diego Santilli.
Medios de comunicación de todo el mundo hablan de la dura derrota electoral de Milei
Los dos dirigentes del PRO que más se arrastraron tras el acuerdo electoral con LLA fueron las caras de la derrota dentro del macrisno en la debacle del domingo. Y en la interna se los hicieron saber.
Según reportes de distintas fuentes, lo más caldeado de las últimas horas en el PRO fueron los grupos de Whatsapp que integran distintos escalones de dirigentes. En uno de ellos, la vicegobernadora de Santa Fe, Gisela Scaglia, disparó que el resultado de los comicios bonaerenses implicó "una derrota indigna".
Una encuestadora acertó y otra erró por 20 puntos los resultados bonaerenses
En tanto, quienes defienden a rajatabla la sumisión del PRO ante LLA, esgrimen que "no habría legisladores ni concejales del PRO si no se pactaba con los libertarios".
Sin embargo, los dardos (más por debajo de la mesa que en on) van dirigidos a Ritondo y Santilli, elegidos como mariscales de la derrota y enterradores ¿involuntarios? de la fuerza que nació en CABA hace más de dos décadas.
En ese marco, la periodista Nancy Pazos, exesposa de Santilli y vehemente anti mileista, no dudó en señalar al padre de sus hijos como uno de "los lecheros del PRO", tal como define a quienes se arrojaron con la boca abierta a la jaula del león libertario.
En tanto, cada vez más en voz alta, las críticas empiezan a llegar al cuello de Mauricio Macri, que se corrió de toda declaración hasta el momento sobre su ¿ex? partido.
Continuará.