El mapa electoral de la Provincia de Buenos Aires, que le propinó al gobierno de Javier Milei una derrota por 13 puntos en las elecciones legislativas, ha dejado en evidencia, una vez más, la desconexión entre los sondeos y la realidad.
Enorme victoria del peronismo bonaerense ante La Libertad Avanza: datos sección por sección
En un mar de proyecciones erróneas, solo una consultora logró anticipar el contundente triunfo de Fuerza Patria, mientras que otra se convirtió en el símbolo de la desorientación.
Todo bien
La consultora Nueva Comunicación, presidida por el periodista César Mansilla, se erigió como la única que predijo con ,algo de exactitud el resultado de los comicios. En un escenario donde casi la totalidad de las encuestadoras auguraban una elección pareja o incluso una victoria de La Libertad Avanza, la firma de Mansilla se desmarcó con un pronóstico que se acercó de manera notable a los números finales.
Kicillof destacó la "victoria aplastante" y sostuvo: "Ganamos sin estafar a nadie"
Según su último estudio, concluido el 29 de agosto y publicado el 2 de septiembre, Nueva Comunicación le otorgaba a Fuerza Patria un 42,6% de los votos y a La Libertad Avanza un 33,8%. Con un margen de error muestral de ±2,8%, el resultado definitivo (47,28% para Fuerza Patria y 33,71% para La Libertad Avanza) confirmó la fiabilidad de su trabajo. En un contexto mediático dominado por encuestas que validaban el discurso oficialista, el acierto de Nueva Comunicación, con más de 40 años en el mercado, contrasta fuertemente con la tendencia general.
Reunión de gabinete extra large en Casa Rosada tras la debacle electoral
Todo mal
En el otro extremo del espectro, la consultora Isasi-Burdman se alza como el emblema del pronóstico fallido. Sus directores, Viviana Isasi y Julio Burdman, se convirtieron en figuras recurrentes en los medios afines al oficialismo, donde con una seguridad pasmosa, pronosticaban un triunfo arrollador de la coalición de Milei en el principal distrito del país. Isasi llegó a afirmar que los bonaerenses “pintarían de violeta” la provincia, una frase que hoy, post-elecciones, resuena a voluntarismo ciego.
Isasi-Burdman no solo se equivocó en el resultado final, sino también en las cifras. Su último relevamiento arrojaba un 37% para La Libertad Avanza y solo un 27% para Fuerza Patria, una proyección que se reveló completamente opuesta a la realidad de las urnas. La consultora basó su pronóstico en premisas que el tiempo se encargó de desmentir, como la idea de que los escándalos de corrupción no afectarían el voto o que el "armado de listas" de Karina Milei y Sebastián Pareja era un acierto. El propio presidente, en su discurso post-derrota, se vio obligado a reconocer que la estrategia política fue un fracaso.
El contraste entre la precisión de Nueva Comunicación y el error garrafal de Isasi-Burdman pone de manifiesto la crisis de las encuestas en la era de la polarización política. Mientras unos construyen relatos para alimentar el fervor de una base electoral, otros, como la firma de Mansilla, demuestran que la rigurosidad metodológica, aun en un clima de opinión fragmentado, sigue siendo un valor fundamental para entender la realidad.
La tabla final de las encuestadoras