El presidente Javier Milei participó del programa de cable de la exvedete Amalia "Yuyito" González y, en el marco de su performance, reconoció la neurodivergencia a la que el país entero asiste desde que saltó a la fama como panelista televisivo.
En un momento del diálogo televisivo que incluyó a su ex pareja ocasional, la diputada nacional y cosplayer Lilia Lemoine, y también a su terapeuta emocional, la profesora de reiki y ministra de Capital Humano Sandra Pettovello, el jefe de Estado afirmó que esta última lo acompañó nuemerosas veces en entrevistas que mantuvo con la prensa cuando era candidato. El caso más sonado de esto último ocurrió cuando en plena campaña electoral fue entrevistado por el periodista libertario Esteban Trebucq.
Un Milei muy nervioso increpó a productores en medio de una entrevista por TV
"Entonces vino Sandra para estar monitoreando que no me pusiera divergente", señaló Milei ante Yuyito, quien no tardó en preguntarle a Pettovello sobre el tema:
Yuyiyo: —¿Se puso divergente?
Pettovello: —Más o menos.
En el medio se pudo escuchar a la conductora remarcando "la cara que pone Sandra".
Lo dije hace casi un año. ???
— Javier Smaldone (@mis2centavos) November 4, 2024
Era sabido por un montón de gente que presenciaba las "entrevistas" en el Hotel Libertador (muchos de los cuales presenciaron los ataques de "divergencia" de @JMilei. Pero tenían y tienen miedo de hablar. https://t.co/ZApLgSMRI9 pic.twitter.com/7lfla53cNW
Qué es la neurodivergencia
Según datos de Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades citados por el Foro Económico Mundial, la neurodivergencia es un término atribuido originalmente a la socióloga de los años 90, Judy Singer, referida a personas con variaciones en sus funciones mentales.
Las condiciones neurodiversas incluyen el autismo, la dispraxia, la dislexia, la discalculia y el TDAH, entre otras.
En su tesis "Neurodiversidad: el nacimiento de una idea", Singer, que había sido diagnosticada con autismo, propuso que "al igual que la era posmoderna ve cómo se desvanecen todas las creencias que antes eran demasiado sólidas, incluso nuestras suposiciones más asumidas: que todos vemos, sentimos, tocamos, oímos, olemos y clasificamos la información más o menos de la misma manera (a menos que estemos visiblemente discapacitados), se están disolviendo".
Entre el 10% y el 20% de la población mundial tiene algún grado de neurodivergencia, según datos de un estudio de la empresa de consultoría y auditoría Deloitte.