En medio de la brutal crisis sanitaria que atraviesan los hospitales públicos de Argentina y hoy, con el Garrahan en el ojo del huracán y a la cabeza de la lucha contra el desfinanciamiento, el gobierno libertario asestó otro golpe contra esa reconocida institución.
El Ministerio de Salud, que opera bajo la órbita del empresario Mario Lugones (accionista en el Sanatorio Güemes) modificó el reglamento de las residencias, por lo que ahora pasarán a ser becas.
En pocas palabras, tal como denunciaron desde la cuenta de residentes del Garrahan, el Gobierno "decidió cerrar la residencia de pediatría más prestigiosa del país, y lo hizo por la puerta de atrás: transformándolo en una beca precarizada", sin aguinaldo ni licencias por enfermedad y convirtieron en opcionales las vacaciones, entre otras modificaciones.
En la misma resolución (2019/2025) se dispuso, también, que los sábados serán obligatorios, amplía la carga a 48 horas semanales y exige ocho guardias mensuales de 36 horas.