Cerca de 200 trabajadores se acercaron a la sede sindical con la intención de participar en una asamblea convocada de manera sorpresiva. Según denunció Miguel Guerra, referente de los trabajadores, la convocatoria fue de carácter "express" y buscaba avanzar con medidas punitivas contra sectores opositores.
"Nos encontramos con una situación totalmente antidemocrática y represiva", afirmó Guerra. "Cerca de 200 trabajadores querían ingresar a una asamblea irregular, pero la directiva del sindicato, siguiendo órdenes de la empresa Ledesma, lo impidió a fuerza de palos, caballería e infantería".
Denuncias de violencia y persecución
La tensión escaló cuando la policía y la seguridad privada comenzaron a golpear a los trabajadores, incluyendo a delegados gremiales con fueros y secretarios de actas. Testigos presenciales informaron que la policía, que inicialmente prometió "resguardar" el orden, terminó atacando a los obreros cuando estos intentaron defender a un compañero que estaba siendo agredido dentro del recinto.
El diputado del PTS-Frente de Izquierda, Gastón Remy, quien estuvo presente en el lugar brindando apoyo, denunció la gravedad del operativo: "Hubo caballería, palos y hasta armas de fuego que se dispararon al aire. El gobierno de Sadir es responsable por cuidar los negocios de esta empresa, tal como lo hizo durante todo el año ante los despidos sin causa".
El trasfondo: La reforma laboral
Para los referentes gremiales y los legisladores presentes, este conflicto no es un hecho aislado, sino que se enmarca en un plan sistemático para descabezar a la resistencia sindical frente a las políticas nacionales.
"Quieren expulsar a los delegados y activistas opositores para allanar el camino a la reforma laboral de Milei, que solo favorece a los empresarios y perjudica a la clase trabajadora", señalaron desde el lugar.