El paso del patrullero militar británico HMS Medway por aguas jurisdiccionales argentinas durante su navegación hacia Punta Arenas volvió a instalar el conflicto diplomático vinculado con las Islas Malvinas. Siete días después del recorrido, seguían las diferencias sobre cómo se desarrollaron las comunicaciones entre ambos países.
Mientras distintos sectores aguardaban una postura pública de la Cancillería, dentro del Gobierno circulaban distintas interpretaciones sobre el episodio. Según distintas fuentes citadas por Clarín y otros medios nacionales, todavía hay incertidumbre por el caso.
En este contexto, Javier Milei y el canciller Pablo Quirno proyectan realizar una visita al Reino Unido durante la denominada Semana Argentina, prevista para los próximos meses.
Versiones cruzadas sobre las comunicaciones
Uno de los principales puntos de discusión gira alrededor del momento y la modalidad en que el Reino Unido informó el desplazamiento del HMS Medway.
Según la versión británica, los agregados militares comunicaron el itinerario a la Cancillería, al Ministerio de Defensa y al Estado Mayor Conjunto cuando el buque todavía permanecía bajo control británico en las Islas Malvinas. Desde esa posición, sostienen que posteriormente cruzó aguas jurisdiccionales argentinas antes de arribar a Punta Arenas.
En cambio, otras fuentes sostienen que el aviso llegó de manera "por completo informal".
El HMS Medway integra la Marina Real Británica y cumple funciones de patrullaje sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur.
Su presencia forma parte del dispositivo militar británico instalado tras la guerra de 1982. Entre sus tareas figura la vigilancia permanente del área y otras funciones operativas vinculadas con el archipiélago.
Durante este recorrido, el patrullero llegó al puerto chileno de Punta Arenas para realizar tareas logísticas y de abastecimiento.
Punta Arenas recibió al patrullero británico
De acuerdo con la información difundida, el HMS Medway arribó al muelle Arturo Prat luego de completar una misión humanitaria en Tristan da Cunha.
Durante la escala recibió a una delegación diplomática británica encabezada por el Encargado de Negocios de la Embajada del Reino Unido, Nick Kennedy.
También participaron autoridades de la marina chilena durante las actividades desarrolladas en el puerto.
Desde el Gobierno de Tierra del Fuego calificaron el episodio como una "provocación inadmisible". Al mismo tiempo, el secretario del área Malvinas de la provincia expresó que el tránsito "no es el primero, ni será el último porque en los hechos con el principio del “paso inocente” no se puede prohibir."
Por otra parte, el diputado radical Pablo Juliano impulsó una declaración de repudio, mientras otros legisladores presentaron pedidos de informes dirigidos al Poder Ejecutivo para solicitar precisiones sobre las actuaciones diplomáticas y operativas relacionadas con el caso.