Los Magic Numbers brillaron con sus hits y uno del rock argentino que sabemos todxs
La banda británica llenó Vorterix con su arremetida de canciones queribles y con guitarras al frente. Sorpresa con un clásico de Charly García.
Los Magic Numbers nacieron hace más de dos décadas, más exactamente en el año 2002 en Gran Bretaña. Pese a que su sonido remite a bandas estadounidenses, con los dos pies en lo que se conoce como "americana", estilo que en el Reino Unido suena extranjero. Pero les queda bien el contraste. Y, sobre todo, les suena muy bien.
En 2005 la banda editó su primer y exitoso disco homónimo, el mismo que, sacudón retro mediante, los trajo una vez más en este 2024 a Buenos Aires, donde por tercera ocasión hicieron sonar hitazos como su himno Forever Lost (que abrió el show) y otras canciones que supieron tener alta rotación como Mornings Eleven (que cerró la fiesta muy arriba) o Love´s a Game.
A lo largo de casi dos horas de concierto, casi sin cortes en el medio, con alocuciones en inglés y algún que otro agradecimiento o arenga en castellano, el frontman Romeo Stordat fue un muy acorde (y siempre afinado) maestro de ceremonias al frente de los dos pares de hermanos instrumentistas y compositores.
Michele Stodart, Sean Gannon y Angela Gannon completan la banda y en la noche de Vorterix le dieron todo lo que tenían que darle a su combo de hits amables y en casi todos los casos festivos.
Ride, Take a Chance, Throwing Heart y más sonaron entre pequeños pogos circunstanciales ante el escenario y numerosas declaraciones de amor del público a una banda que se hace querer y tiene su puñado de seguidores siempre listos para participar de la festividad que corresponda.
Una que sabíamos todos y todas
Además de las canciones que quienes allí estábamos queríamos volver a escuchar, sonó el viernes en la noche de Vorterix una que sin duda todos, todas, todes, sabíamos, o casi todxs. Poco antes del fin de fiesta, Romeo anunció una canción que, dijo, nos gusta mucho. Lo que sonó luego fue la melodía de Canción para mi muerte, clásico de Sui Generis compuesto por Charly García en la década del 70 y que es uno de los himnos más característico del rock argentino.
El subidón de rock nacional generó incluso que la banda invitara a subir a chicas del público que, a los tumbos, se sumaron al improvisado "fogón". Un extra, un bonus track de buena onda que ratifica una vez más que una gran banda no es solo la que llena estadios. Solo resta esperar que más adelante estos cuatro británicos se den otra vuelta por Buenos Aires para otro abrazo de complicidad melómana.
