El Partido Propuesta Republicana (PRO) celebró su último encuentro del año en el Hotel Abasto, en pleno barrio porteño de Balvanera. En un clima de creciente tensión tanto interna como externa, los principales dirigentes del espacio se reunieron para analizar el balance del 2024 y definir los pasos a seguir de cara a las elecciones legislativas de 2025.
La cumbre estuvo presidida por Mauricio Macri, quien volvió a asumir un rol protagónico en la vida política del PRO, acompañado por figuras como María Eugenia Vidal, Cristian Ritondo y otros legisladores del partido. La discusión giró en torno a la relación con el gobierno de Javier Milei, con quien Macri mantiene un vínculo cada vez más distanciado.
Macri y la relación con Milei
En su intervención, Macri destacó el papel del PRO en la política nacional, subrayando que "en la historia no hay un partido opositor que haya hecho tanto por un oficialismo como el PRO este año", a pesar de lo que calificó como el "destrato permanente del Gobierno". El expresidente enfatizó la importancia del acompañamiento del partido en la gobernabilidad, señalando que, sin el respaldo a los vetos, "estaríamos en una crisis terminal".
Al mismo tiempo, Macri reconoció que "el gran desafío que tiene la política es recuperar la confianza", subrayando que dicha confianza no depende de una sola persona, sino de las instituciones. En ese sentido, alentó a los suyos a continuar con la propuesta de un "PRO 3.0", más federal y con un enfoque más global.
La intervención del PRO de Córdoba
Uno de los momentos más tensos de la jornada fue la decisión de intervenir el PRO en la provincia de Córdoba. La diputada Laura Machado, quien lidera la bancada cordobesa, expresó su rechazo rotundo a la medida. En un discurso ante los dirigentes nacionales, Machado detalló que muchos miembros del partido en Córdoba no sabían de antemano que se tomaría tal decisión y que la misma se había decidido "fuera de acta".
El conflicto con la intervención en Córdoba refleja una disputa por el control del partido a nivel provincial, donde algunos miembros, como Agost Carreño, criticaron a Macri por "ignorar el federalismo y la democracia" al evitar las elecciones internas en la provincia.
La crítica a los proyectos legislativos del gobierno
Además de las tensiones internas, los dirigentes del PRO también aprovecharon la reunión para hacer un análisis de la gestión de Milei. La Fundación Pensar, vinculada al partido, publicó un informe titulado "Rápidos y Furiosos" en el que se destacan los logros macroeconómicos del gobierno de Milei, como la baja de la inflación y el riesgo país. Sin embargo, también se lanzaron fuertes críticas en áreas clave como la política institucional y la falta de avances en proyectos legislativos que el PRO considera esenciales.
En el encuentro, Macri reiteró las exigencias del partido al oficialismo, entre ellas la sanción de leyes contra la casta política, la democratización sindical y la privatización de empresas públicas. A su vez, se insistió en la necesidad de avanzar con el plan de acción para Aerolíneas Argentinas y en la sanción del Presupuesto 2025 en el Congreso.
El futuro electoral del PRO
Con la mirada puesta en los comicios de 2025, los líderes del PRO también discutieron las estrategias para las elecciones legislativas y las potenciales alianzas políticas. En ese sentido, Macri adelantó que el partido se presentará con propuestas de cambio, y reiteró su compromiso con el espacio y su liderazgo dentro del PRO.
Aunque el vínculo con el gobierno de Milei es cada vez más tenso, especialmente a raíz de la falta de acuerdo en varios frentes, Macri y los suyos se preparan para encarar los desafíos electorales del próximo año. La posibilidad de competir en la Ciudad de Buenos Aires y la relación con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien ha tenido varios cruces con Macri, también son factores que definirán el futuro del PRO.