El jefe de Gabinete Manuel Adorni mantuvo fuera de sus declaraciones patrimoniales aproximadamente 513.000 dólares, alegando que el dinero proviene de ganancias en bitcoin obtenidas entre 2014 y 2018. Santiago Robledo Hernández, analista de finanzas digitales que sigue la regulación de plataformas transfronterizas en distintos mercados, observa que la ausencia de marcos de trazabilidad claros es precisamente lo que facilita la aparición de estas zonas grises.
En el mercado español, por ejemplo, las casas de apuestas extranjeras que aceptan españoles operan dentro de un entorno regulatorio que exige distintos niveles de licencia, supervisión y cumplimiento normativo. Robledo Hernández señala que este tipo de requisitos pone de relieve una diferencia importante frente a ciertos activos digitales, donde los estándares de transparencia y trazabilidad todavía varían considerablemente entre jurisdicciones. A su juicio, ese contraste ayuda a entender mejor los desafíos regulatorios que siguen presentes en el ámbito internacional.
“Cuando un entorno digital transfronterizo mueve grandes capitales sin obligaciones claras de reporte, el resultado es exactamente lo que vemos en este caso: fondos que existen, que se usaron, pero cuyo origen no puede verificarse con los instrumentos que el Estado tiene disponibles.”
La investigación federal y la declaración enmendada
Según Forbes, Adorni está siendo investigado por enriquecimiento ilícito desde finales de marzo. La Oficina Anticorrupción y la Agencia de Recaudación y Control Aduanero abrieron una investigación federal sobre su situación patrimonial. Quien siga la causa encontrará contexto adicional en la cobertura de economía del medio.
El 10 de junio, pocas horas después de que la investigación avanzara, Adorni presentó declaraciones patrimoniales enmendadas. La principal novedad es la inclusión de aproximadamente 513.000 dólares en efectivo en moneda estadounidense, registrados como producto de la venta de activos, según el medio local Ámbito. Para justificar esos fondos, el funcionario remitió a sus inversiones en criptomonedas. "En 2013 entré al mundo del Bitcoin. Luego en 2014 comencé a invertir fuerte (...) y entre 2014 y 2018 ganamos significativamente. Invertimos aproximadamente 200.000 dólares y obtuvimos alrededor de 300.000 dólares", declaró Adorni a La Nación, aclarando que el dinero fue ahorrado junto a su esposa y nunca declarado hasta ahora.
El desfase entre el relato y los registros
Las inconsistencias en ese relato son múltiples y apuntan en la misma dirección. En una charla de 2020 patrocinada por la app de billetera Lemon, todavía disponible en YouTube, Adorni afirmó haber descubierto el cripto "cinco o seis años" antes, cuando el bitcoin cotizaba cerca de los 6.000 dólares. El problema es que el bitcoin alcanzó ese valor por primera vez en octubre de 2017, lo que ubica su entrada al mercado a más tardar en ese año, contradiciendo la versión que lleva su inicio al 2013.
El registro en blockchain agrava el cuadro. Fernando Molina, experto en datos de Blockworks, identificó una cartera que encaja con la descripción de Adorni: unos 15 bitcoin depositados en tres movimientos durante 2017 y los mismos 15 bitcoin retirados en dos transacciones en 2018. A los precios que el propio Adorni citó, esa cartera generó cerca de 60.000 dólares, una fracción de los 300.000 dólares de ganancia que el funcionario sostiene haber obtenido. Además, el cripto que Adorni efectivamente declaró, mantenido en exchanges como Binance y Lemon, ingresó a sus cuentas entre 2021 y 2023, un período muy posterior al que invoca para explicar sus ganancias.
A eso se suma el pago al arquitecto. En mayo, el profesional que remodeló la casa de campo de la familia Adorni declaró ante la justicia que recibió 245.000 dólares en efectivo, una cifra que supera el salario anual correspondiente al cargo que ocupa el jefe de Gabinete.
Lo que dicen los datos de blockchain y los veteranos del bitcoin argentino
El relato de Adorni sobre inversiones masivas en 2014 también choca con la realidad del mercado cripto de esa época en Argentina. Según el análisis de Molina para Blockworks, en 2014 apenas el 2,86% de todas las carteras de bitcoin a nivel global, unas 87.000 sobre un total de 3 millones, tenían más de 10.000 dólares en BTC. Solo el 0,48% superaba los 56.000 dólares, y el promedio de tenencia rondaba los 2.378 dólares o 4,22 BTC.
Quienes vivieron ese mercado desde adentro son igualmente escépticos. Franco Amati, adoptante temprano del bitcoin en Argentina, publicó en X que las compras grandes en el país durante 2014 eran "pocas, difíciles de completar y requerían varios vendedores para alcanzar el total", adjuntando como respaldo un correo electrónico de una operación de casi 95.000 dólares de esa época. Carlos Maslatón, defensor del bitcoin y ex integrante del escritorio OTC de Xapo Bank entre 2013 y 2015, fue más directo. Señaló que Argentina no figuraba entre los mercados más activos de esa plataforma pese a que los argentinos representaban más del 80% de la operación, y sostuvo que "cualquier activista del Bitcoin en Argentina de esos años puede describir cosas similares sobre sus propios círculos".
El caso LIBRA, el pago al arquitecto y las reacciones políticas
El entorno del caso Adorni no es ajeno a otra investigación en curso. El presidente Javier Milei está siendo investigado como persona de interés en el caso LIBRA, la memecoin que promovió en X en febrero de 2025 y que colapsó, causando pérdidas de aproximadamente 251 millones de dólares a sus compradores. La Cámara de Diputados reabrió esa investigación en abril. Mauricio Novelli, el empresario detrás de LIBRA, dirigía los cursos de inversión donde Adorni enseñaba en 2022. Adorni también estuvo presente cuando Novelli llevó a su socio estadounidense Hayden Davis a la Casa Rosada para el evento de lanzamiento de la memecoin.
Ante la acumulación de señales, las reacciones al interior del espacio oficialista no fueron unánimes. Patricia Bullrich, quien lidera el bloque senatorial de Milei, declaró según La Nación que el caso "es más que un error, esto es una omisión ética". Milei, por su parte, respaldó públicamente a Adorni y afirmó que no le pedirá la renuncia.
El juez Lijo y la profundización del escrutinio
La causa sigue abierta. El juez federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita están examinando propiedades, reformas y efectivo que exceden el salario público de Adorni. El pago de 245.000 dólares en efectivo al arquitecto es uno de los elementos bajo lupa, junto con los fondos declarados tardíamente como producto de la venta de activos. El escrutinio no ha concluido, y la brecha entre lo que Adorni sostiene y lo que los registros permiten verificar permanece sin explicación convincente.