Así arrancó la fiesta de Lollapalooza por sus 10 años en la Argentina
Lollapalooza Argentina está de cumpleaños porque esta edición es la número diez en nuestro país y por eso, a la típica emoción que genera el festival en sí, hay cosas especiales que se suman para celebrar.
"En el cielo más de mil drones, en el campo los artistas y en el medio del pecho Lolla Argentina", podríamos decir parafraseando la vieja canción.
Justin Timberlake, Alanis Morissette, Foster The People, CA7RIEL & Paco Amoroso, Los Ángeles Azules y Mon Laferte son algunas de las propuestas artísticas que inauguraron una edición aniversario de Lollapalooza Argentina. Y si bien las bandas y solistas son el corazón de todo, lo cierto es que no fue lo único que brilló y se destacó: también hubo un impactante show de más de 1100 drones que nos recordaron los 10 años de Lollapalooza en nuestro país y que sirvieron como broche de oro a modo de fuegos artificiales (pero sin impacto ambiental y sonoro).
#LollaAR10años son tres días: comenzó ayer, viernes 21 de marzo y se extiende hoy y mañana. La cita es en el Hipódromo de San Isidro, donde levantaron cuatro escenarios y un espacio exclusivo para las infancias (que tiene su propio escenario, también).
Con producción local de DF Entertainment y C3 Presents, una presentación y transmisión de FLOW, el festival contó con Justin Timberlake y Alanis Morissette como headliners que cerraron la noche, pero además hubo clásicos como Los Ángeles Azules (quienes tuvieron a Ángela Leiva como invitada), nuevos clásicos como Foster The People, figuras de Sudamérica como la cantautora feminista Mon Laferte, la sensación de la electrónica Barry Can’t Swim, el cantante venezolano Lasso, y la icónica dupla nacional conformada por CA7RIEL & Paco Amoroso.
Tal como es su costumbre, el día tuvo una curaduría bien diversa con música de todo tipo y artistas en diferentes estadios de sus carreras, para que el público cumpla el sueño de verlos por primera vez, de reencontrarse con sus ídolos o para descubrir su nueva obsesión.
"Venimos desde Salta, somos una familia", nos cuenta una chica que estaba junto a su hermana, mamá y papá. "Es nuestro primer Lollapalooza! y juntamos plata todo el año para poder venir, viajamos desde Santa Fe", aclara otra chica que estaba junto a un amigo y una amiga. "No importa quién toque, compramos siempre las entradas en early bird sin el anuncio del lineup porque toque quien toque sabemos que la vamos a pasar bien", agrega una chica porteña que llevaba remera de CA7RIEL & Paco, el show nacional más importante del día que se destacó por tener no sólo una escenografía imponente sino, también, una performance musical de excelencia. Se podría decir que nos dieron el show ideal para un festival.
Posiblemente, la mitad de la gente que estaba cantando y bailando junto a Justin Timberlake no recordaba que el artista tenía tantos hits, tantos temones para disfrutar en vivo. El artista internacional más mainstream de la jornada demostró por qué se ganó ese lugar de headliner. Su canto, sus pasos de baile; intactos como varios años atrás. Arrancó con Mirror y Cry Me a River, dos de sus temas más famosos para demostrar que no necesita dejarlos para el final porque -para el final- tiene muchas opciones más, claro.
Unas cien mil personas pasan día tras día por el predio de Lollapalooza Argentina. Son personas muy distintas entre sí: adolescentes, adultos e incluso niños; de Buenos Aires, de países limítrofes; de mujeres, hombres, diversidades. Pero hay algo que iguala a toda esa gran masa de gente y es algo simple: todas esas individualidades, esas cabecitas y corazones, están felices. Ir a un festival siempre es una inyección de felicidad, es olvidarse de los problemas por unas cuantas horas y entregarse a la música, a la experiencia, a conocer propuestas nuevas, a conocer gente distinta que comparte gustos con nosotros. Por eso en Lollapalooza Argentina todo es una fiesta y, en esta ocasión especial, una mega fiesta de cumpleaños.
