OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, podría transformar el acceso a la salud digital con su próxima apuesta: una aplicación de médico virtual que busca dar respuesta personalizadas.
Temor ante la intromisión de la Inteligencia Artificial en la vida personal
Tras revolucionar el sector tecnológico con ChatGPT, la compañía fundada por Sam Altman estudia cómo implementar herramientas de salud para el consumidor que integren inteligencia artificial y gestión de datos médicos en una sola plataforma.
La estrategia sanitaria de OpenAI, encabezada por Nate Gross—ex Doximity—apunta a aprovechar el enorme alcance de la empresa (ChatGPT cuenta con cerca de 800 millones de usuarios activos semanales, y muchxs consultan sobre temas de salud) para lanzar al mercado una app capaz de responder preguntas médicas y, potencialmente, organizar historiales médicos personales, superando los intentos fallidos de gigantes como Google, Amazon y Microsoft en los últimos años.
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Hasta ahora, el problema de los historiales clínicos personales, dispersos entre distintos profesionales y sistemas de salud, ha sido un desafío que la tecnología no pudo solucionar. OpenAI explora nuevas vías, como la asociación con empresas intermediarias para conectar, estandarizar y proteger los datos sanitarios del usuario, con la mira puesta en una experiencia más fluida y segura.
En paralelo, la empresa fortalece su equipo con expertos de renombre: además de Gross, Ashley Alexander (ex Instagram) lidera el desarrollo de productos para salud y bienestar, tanto para usuarios como para médicos. Este enfoque dual subraya la intención de OpenAI de proyectar sus soluciones a todos los niveles del sistema sanitario.
A pesar del creciente interés, OpenAI mantiene cautela sobre el manejo directo de datos médicos, en línea con sus políticas actuales. Por ahora, la plataforma ofrece información general, pero no diagnósticos ni tratamientos directos, dejando abiertas las posibilidades de futuras asociaciones con laboratorios, proveedores y apps de salud para ampliar el ecosistema.
El sector sanitario observa con expectativa, sobre todo porque la inteligencia artificial proyecta automatizar tareas administrativas que tradicionalmente llevan tiempo y dinero dentro de hospitales y clínicas. Si OpenAI concreta su proyecto de médico virtual, podría convertirse en el principal competidor de soluciones como Verily de Alphabet y otras startups.