Alejandra Darín murió ayer, miércoles 15 de enero, a sus 62 años. Tiempo antes había asegurado en la Comisión de Cultura de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación que dejaría hasta su último respiro en la defensa de la cultura.
“Llevamos mucho tiempo luchando, yo estoy cansada. Igualmente voy a dejar hasta mi último respiro, pero estoy cansada. Y creo que como estoy yo, están muchos de mis compañeros y compañeras volviendo a defender una y otra vez, años y décadas, volviendo a defender una y otra vez y tratando de explicar quiénes somos y por qué necesitamos que nuestra sociedad nos reconozca como trabajadores y nos dé las leyes y las haga cumplir, las leyes que nos protejan”, menifestó su cansancio en aquella oportunidad.
“Bueno, esto que estamos haciendo está muy bien, pero que sea el inicio de algo que realmente sea efectivo. Cuando hablamos de cultura hablamos de todo. Acá se está poniendo en disputa qué tipo de cultura queremos. Y yo, sé que mis compañeros también, mis compañeras, estamos defendiendo y poniendo el cuerpo para defender la cultura de la democracia, que lo que hace es darnos posibilidades a todos de vivir en esta sociedad. Muchas gracias”, completó el discurso en su última aparición pública.