OÍR MORTALES | Eric Prydz | Holo | HOUSE PROGRESIVO | MOVISTAR ARENA | MUSICA ELECTRONICA

Eric Prydz: sold out para un viaje a otro mundo

El Dj sueco presentó en Buenos Aires su show "Holo" y dejó en claro por qué se lo conoce como el maestro del house progresivo. En un Movistar Arena repleto, al que se sumergió en un viaje cargado de simbología e impresionantes hologramas 3D al ritmo de la música electrónica.

En su paso por Buenos Aires, Eric Prydz dejó grabada en la retina del público una experiencia inmersiva inolvidable en lo que fue uno de los mejores shows de música electrónica a nivel mundial.

El Dj y productor sueco en gira mundial desembarcó en el Movistar Arena con su esperado espectáculo "Holo" con la producción de Fenix Entertaiment, una propuesta audaz con la combinación de hologramas tridimensionales al ritmo del progressive que generó gran expectativa y que en la noche del sábado superó ampliamente.

A partir de las 19 horas el público llegó de forma continua, una ingreso muy ágil algo que se valora mucho en este tipo de convocatorias, allí los primeros pudieron disfrutar del warm up de Delfina Scuticchio, conocida artísticamente como Ffina. Un talento de la escena local que estuvo a la altura de la convocatoria y fue la encargada de entrar en clima al ritmo de house.

Le siguió un back to back con el Dj britanico Cristoph, un artista de las bandejas que ha dejado su huella en la música house progresiva, tocando en festivales de renombre como Tomorrowland y Creamfields. Apadrinado por Prydz dejó en claro que comenzaba una noche que quedaría en la historia cuando comenzaron a sonar "The world you see" y “Breathe”, el tema en colaboración con Camelphat alcanzó estatus de platino.

Cuando ya no cabía un alma en el miniestadio cubierto de Villa Crespo y el reloj marcaba las 21.30, el espacio comenzó a vibrar con la potencia visual y sonora de Prydz. Desde una pantalla gigante, que fue protagonista durante toda la noche, una mano gigante se extendió sobre las cabezas del público para llevarlos a una experiencia de otro mundo.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida por Mirta Castellani (@mirtacast)

Cuando los celulares apuntaban al escenario para no perderse nada, una especie de astronauta cybor con una polaroid les recordó que ellos también serían los protagonistas de la noche y les tomó una fotografía, el público entendió y explotó. Mientras un tímido Prydz arengaba a sentir el encuentro a una velocidad frenética cargada de símbolos e imágenes que hicieron temblar el recinto.

La noche se convirtió en un viaje mágico en el que el sueco llevó a su público por diversos mundos marinos, espaciales, tecnológicos y de figuras cibernéticas que flotaban sobre las cabezas de la gente y que irradiaban sobre la pista una lluvia de luces láser y efectos que hacían desaparecer los márgenes del espacio. Mientras en el campo todo era baile, abanicos y disfrute con un gran setlist de house progresivo y techno.

Uno de los momentos claves fue cuando comenzó a sonar Proper education, remix de Another Brick in the Wall de Pink Floyd pero con una magistral mezcla de progressive. Sobre las pantallas irrumpieron unas gigantescas cámaras de seguridad que intimidaban al público.

El clímax de la noche llegó con los primeros beats de "Opus", y el público respondió a la altura, nadie pudo quedarse quieto mientras las imágenes brotaban de la pantalla para derramarse sobre el campo. El espacio se convirtió en una escena futurista y quedó claro que la propuesta no solo se trataba de una presentación de música electrónica sino de toda una experiencia para los sentidos.

Sin dudas los presentes fuimos testigos de un gran show en el que la técnica estuvo a la altura de una increíble experiencia multisensorial. Desde la ubicación que fuera nadie quedó fuera, ni siquiera las plateas más altas sobre la que se proyectaba una gran parte del diseño de la iluminación del show. Un espacio sin espacio en el que los cuerpos pudieron moverse libremente en un viaje que quedará grabado en nuestra memoria.



Dejá tu comentario