El decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, Guillermo Durán, cuestionó con dureza la actual metodología del INDEC y advirtió que “hay una absoluta falsificación de la realidad” en la medición de la inflación.
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Durán sostuvo que “el sistema de mediciones está desactualizado” y explicó que, con la actualización que proponía el propio INDEC, “que era razonable”, el índice de inflación “de los dos años que pasaron de Milei hubiera sido más alto y el de este año un poco más alto”. Según el decano, la modificación frenada por el Gobierno impacta directamente en la forma en que se reflejan los aumentos de precios.
“El ministro de Economía tenía datos de antemano y eso no se debería poder”, señaló el académico en diálogo con AM 530 Somos Radio, al cuestionar la injerencia política sobre las estadísticas oficiales. “Nos dijo en la cara que mientras no baje la inflación no van a cambiar la metodología”, añadió, al describir el diálogo que mantuvieron con las autoridades económicas nacionales.
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Durán remarcó que la distorsión de los datos puede haber tenido rédito en las urnas, pero insistió en la responsabilidad institucional de denunciarlo: “Les puede haber servido electoralmente pero es nuestra obligación marcar esta situación desde lo técnico”. “Si queremos un país serio, los datos y las estadísticas hay que utilizarlos bien”, subrayó.
El decano también recordó que su espacio académico mantuvo una postura crítica frente al organismo en distintos gobiernos: “Criticamos el funcionamiento del INDEC en el Gobierno de Cristina y lo criticamos ahora también”. Y completó: “Como nos parecía mal aquello, nos parece mal este mamarracho”.
Más allá de la discusión técnica sobre las estadísticas, Durán expresó su alarma por la situación del sistema universitario: “Tenemos una preocupación absoluta por la no aplicación de la ley de financiamiento universitario. Se aprobó cuatro veces en el Congreso”, advirtió. Para el decano, el ahogo presupuestario se suma a un clima general de deslegitimación hacia las universidades nacionales.
Las declaraciones de Durán se inscriben en un escenario de fuerte confrontación entre el gobierno de Javier Milei y la Universidad de Buenos Aires, que incluyó recortes presupuestarios, cuestionamientos públicos a la supuesta “ideologización” de las casas de estudio y resistencias abiertas de la comunidad académica, en defensa tanto de la autonomía universitaria como de la producción de estadísticas oficiales independientes.