La semana pasada, mientras la Cámara de Diputados volvía a blindar un veto de Javier Milei (esta vez, contra la Ley de Financiamiento Universitario) se viralizó una imagen en plena protesta en contra de lo que se cocinaba adentro del Congreso: el joven libertario, youtuber, conocido como Fran Fijap, hizo una especie de giro y pasó de amenazar con "van a correr zurdos" (igual que lo hace el jefe de Estado) y pedir "bala" para jubiladxs que protestan, a correr desaforado para escapar del enojo de manifestantes que, al verlo y escucharlo hablar contra la educación universitaria pública, lo insultaron, lo echaron e incluso algunos le pegaron.
Es el intento o la estrategia libertaria de "tapar el sol con el dedo", es decir, desviar la atención de los reclamos universitarios, que se intensifican en todo el país ante el brutal desfinanciamiento, y poner el foco en que lxs manifestantes son quienes ejercen violencia. Todo ello, acompañado por un enorme dispositivo mediático y político que habilita -y amplifica- esas voces (Fran Fijap paseó por varios canales de televisión cercanos al Gobierno donde aseguró que sufrió un intento de asesinato), infiltrados que hablan en cámara, infiltrados que incitan a la violencia y generan destrozos, en fin, infiltrados.
Lo "llamativo", otra vez, fue la protección con la que contó. A diferencia de las protestas en las que la ministra de Seguridad Patricia Bullrich ordena a las fuerzas de seguridad reprimir, golpear y apresar a manifestantes y trabajadorxs de prensa, esta vez (y no es la primera) un joven salió de inmediato a defenderlo y cuando el libertario se escondió en un local de empanadas cercano al Congreso, el joven que lo defendió comenzó a arrojar gas pimienta a la prensa y lxs manifestantes que allí se encontraban.
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Iván Matías Cheang fue la cara visible de esa "protección", y recientemente estuvo en el canal A24 para hacer crecer la maquinaria del show libertario y fundamentar su propio accionar: "En esa oportunidad como en otras, yo siempre voy de forma voluntaria, en apoyo a las fuerzas, por si hay algún herido. Yo no soy un infiltrado, yo no soy personal policial. Pertenecí a las fuerzas, estuve en la escuela de suboficiales de la Policía, y me sacaron del curso por unas calumnias e injurias que nunca se pudieron comprobar".
En esa entrevista, Chean aseguró que actualmente no tiene trabajo y contó que trabajaba en las fuerzas armadas y una semana antes de ingresar a la Policía se fue de baja de la Fuerza Aérea para ingresar a la Escuela, donde fue denunciado y despedido.
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"Hablo con la Policía y les digo a que estoy en apoyo por si hay algún herido. Esta vez quedé afuera del dispositivo porque llegué tarde, porque estoy cursando para fotografía pericial forense", sostuvo y añadió: "Ese día le mandé un mensaje a un conocido dentro de Diputados. Un amigo. Y lo iba a esperar", aseguró.
El loco cuenta que era de las fuerzas armadas, que se fue a la policía, que forma parte de los dispositivos, que tiene amigos en diputados, que no tiene trabajo, que está haciendo otro curso en la policía, pero nos tenemos que creer que no es infiltrado ?pic.twitter.com/tUUc82n3RS
— Cristian Cimminelli (@cristiancim) October 13, 2024