Las claves
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Paro total de ATE comenzará a las 00 horas del lunes 2 de febrero.
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Afectará más de 27 aeropuertos y todas las operaciones, salvo vuelos estatales, sanitarios y humanitarios.
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El conflicto surge por retrasos en pagos y reversión de un aumento previamente acordado.
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Trabajadores en control terrestre, bomberos, sanidad, inspectores y administrativos participan de la medida.
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El gremio responsabiliza a ANAC y a la Secretaría de Transporte y Empleo Público por demoras y cancelaciones.
Paro en aeropuertos: vuelos en jaque desde el lunes 2 de febrero
La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció un paro total en más de 27 aeropuertos del país a partir de las 00 horas del lunes 2 de febrero, reclamando la regularización de salarios y la restitución de un aumento pactado en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). El sindicato afirmó que el Gobierno decidió revertir un incremento ya visible en los recibos de sueldo y el sistema SARHA, generando retrasos y falta de pago a los trabajadores.
Quiénes participan y cómo impacta
Según el comunicado de ATE, la medida afectará a personal de control terrestre, bomberos, sanidad, inspectores, administrativos y otras categorías. La protesta se aplicará a todos los vuelos, con excepción de los estatales, sanitarios, humanitarios y traslados de órganos. El gremio declaró el estado de asamblea permanente y adelantó que podría implementarse un quite de colaboración y cese de tareas que afecten servicios previos a la medida principal.
Reclamo por salarios y actas incumplidas
«Desde ATE no vamos a permitir que la incapacidad e impericia de algún dirigente sindical y las presiones políticas del Gobierno dejen a los trabajadores sin salarios y sin aumento», señaló la organización. Además, cuestionó que la impugnación del aumento provenga de un sindicato ajeno al convenio del sector y advirtió que, de no cumplirse con las actas firmadas ni abonarse los haberes correspondientes, la medida será total desde la medianoche del lunes.
Impacto y responsabilidades
ATE responsabilizó directamente a la ANAC y a la Secretaría de Transporte y Empleo Público por la demora y posibles cancelaciones de vuelos, calificando la situación como «insensible» y «mamarracho». «Sin salario no trabajamos, paramos», concluyó el gremio en su declaración, dejando en claro que cualquier repercusión en la operación aérea será atribuida exclusivamente al Gobierno.