La situación en Minneapolis está marcada por el crimen de Renee Nicole Good, la mujer de 37 años baleada por un agente de ICE, lo que desató protestas masivas. Las manifestaciones, los enfrentamientos con agentes y las decisiones políticas de emergencia muestran un país en tensión creciente.
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Renee Nicole Good, de 37 años, murió después de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas le disparara a la cabeza mientras conducía su camioneta en Minneapolis durante un operativo de control.
Exfuncionarios como el exfiscal del condado de Hennepin, Michael Freeman, califican al agente como “corrupto” y sostienen que el disparo fue un acto realizado “a sangre fría”, lo que abre la puerta a un posible procesamiento penal a nivel estatal.
A la vez, figuras políticas nacionales, como el vicepresidente JD Vance, insisten en que el agente goza de “inmunidad absoluta”.
Manifestaciones y cruces
En Minneapolis, manifestantes han levantado barricadas improvisadas con tablones de madera, sillas y equipos de control de tráfico para bloquear el acceso vehicular a la intersección cercana al lugar donde murió Good.
En esas barricadas se leen carteles que declaran la zona como “zona sin ICE”, mientras se encienden pequeños fuegos como gesto de resistencia simbólica al despliegue de agentes federales.
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Las protestas no se limitan a Minneapolis: miles de personas se movilizan en varios estados para denunciar la actuación de ICE y exigir rendición de cuentas tras la muerte de la mujer. En ciudades como Portland hay vigilias con velas en las que se corea “abolir ICE”.
Enfrentamientos con agentes
El clima de confrontación quedó reflejado en un episodio registrado frente a una escuela pública de Minneapolis, donde un video muestra un enfrentamiento físico entre agentes de la Patrulla Fronteriza y ciudadanxs. En las imágenes se ve a personas y un agente caer al suelo, un funcionario empuja a un residente ya otro ser esposado y detenido, mientras los vecinos gritan consignas como “estas son nuestras calles”.
Según un testigo, al menos tres personas fueron atropelladas durante esa secuencia y trasladadas del lugar, en medio de lo que describió como un caos. El Departamento de Seguridad Nacional sostiene que perseguían a un ciudadano estadounidense que intentaba impedir sus operaciones y que la reacción de la multitud, incluyendo el lanzamiento de objetos y pintura, derivaba en un “control de multitudes selectivo”.
Día de la unidad
En respuesta al clima de tensión, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, declaró el 9 de enero como “Día de la Unidad” en memoria de Renee Good, llamando a un momento de silencio ya la defensa pacífica de los valores democráticos. El jefe de Policía de Minneapolis, Brian O'Hara, canceló todos los días libres de los agentes y rediseñó las prioridades de respuesta al 911, tratando de evitar que la policía local se convierta en blanco directo de la ira ciudadana frente a la actividad federal de inmigración.
El conflicto también se juega en el plano político, con líderes locales adoptando un tono de confrontación abierta hacia ICE. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, se sumó al reclamo de otros funcionarios al pedir a los agentes federales que “se larguen de Minneapolis”, alineándose con voces de otros estados que rechazan la presencia de la agencia en zonas urbanas.