Israel interceptó a la flotilla Global Sumud que llevaba ayuda humanitaria a Gaza

01 de octubre de 2025
Redacción Infonews

Se trata de la flotilla que intentaba llegar a Palestina para romper el cerco creado por Israel para frenar el salvataje de la población en medio del genocidio.

La Flotilla Global Sumud, integrada por 45 embarcaciones de todo el mundo con ayuda humanitaria destinada a la Franja de Gaza, fue interceptada este miércoles por la Armada israelí en aguas internacionales del Mediterráneo oriental.

Israel ahora usa robots asesinos contra la población civil de Gaza

La detención de la nave bautizada “Alba” se produjo cuando la misión humanitaria intentaba aproximarse a las costas palestinas, evidenciando la tensión que rodea al envío de ayuda esencial para una población cercada.

Mientras las embarcaciones eran intervenidas, se mantuvo la transmisión global de las imágenes del ataque, hasta que los comunicados fueron silenciados uno tras otro por las fuerzas israelíes.

Poco antes, la Flotilla había detectado en sus radares más de 20 embarcaciones no identificadas a escasa distancia, lo que presagiaba un bloqueo naval coordinado. Sin ceder a la intimidación, los activistas reafirmaron su compromiso: “No nos dejaremos intimidar por amenazas, acoso o intentos de proteger el asedio ilegal de Israel sobre Gaza,” declararon.

Así es el plan de Trump para Gaza: retiro israelí y gobierno palestino temporal

Los organizadores denunciaron, además, la falta de respaldo activo por parte de las embarcaciones militares italianas y españolas presentes, quienes se limitaron a observar, permitiendo a Israel operar con impunidad en aguas internacionales. Según la Flotilla, este vacío de acompañamiento facilita la consolidación de un bloqueo ilegal que asfixia a la población palestina, en violación del derecho internacional y las resoluciones de Naciones Unidas.

El operativo israelí fue preparado con antelación: 600 agentes movilizados, ocho ambulancias y hospitales en alerta máxima, indicaron medios locales. Se prevé la deportación de los tripulantes durante la noche del 2 de octubre, y quienes se resistan serán llevados ante un tribunal especial en la prisión de Ketziot.

La desproporcionalidad de la respuesta evidencia la voluntad de Israel de impedir por cualquier medio la llegada de ayuda a Gaza y silenciar las denuncias del asedio.

Desde la Flotilla se reportó que, antes de ser interceptados, estaban a unas 90 millas de Gaza, tras 12 horas de navegación entre persistentes maniobras de hostigamiento: drones israelíes sobrevolando los barcos, navíos de gran porte rodeando y entorpeciendo la travesía, comunicaciones intervenidas y la tripulación en emergencia permanente. La tensión se incrementó progresivamente, sin que los activistas recurrieran a ninguna acción violenta que pudiera justificar la respuesta militar israelí.

En paralelo, un comunicado de la delegación española de la Flotilla criticó la decisión de su gobierno de retirar la fragata Furor más allá de la “zona de exclusión” impuesta por Israel, interpretando el gesto como una validación de la impunidad israelí y una renuncia al deber de protección humanitaria. A pesar de esto, el presidente Pedro Sánchez solicitó públicamente a Benjamín Netanyahu que no considerara a la Flotilla una amenaza, mostrando la preocupación internacional ante el accionar desmedido de Israel.

La misión pacífica de la Flotilla Sumud buscaba establecer un corredor humanitario a través del desembarco de víveres y medicinas en las playas de Gaza. Con más de dos millones de personas bajo condiciones de genocidio y hambruna, según denuncia la ONU, el bloqueo se traduce en una crisis humanitaria de dimensiones históricas. Apoyar iniciativas como ésta significa defender el derecho a la vida y denunciar la impunidad de quienes perpetúan el sufrimiento de todo un pueblo.