El día que Gasalla defendió a Norma Plá delante de Menem y Cavallo
El 10 de diciembre de 1993 el Gobierno Nacional realizó una celebración por los diez años de democracia y Antonio Gasalla fue invitado para cerrar el acto. Su monólogo es una perla histórica.
Sos humorista. Se cumplen 10 años del retorno de la democracia. Te invitan a celebrar esos 10 años de democracia en el Luna Park. Te invita el Gobierno Nacional. El Gobierno que dejó en la miseria a docentes y jubilados. Con un presidente que pasea en Ferrari mientras el pueblo tiene hambre y la desocupación sube y que privatiza las empresas que eran patrimonio nacional. Con un ministro de Economía que congeló los salarios. Con una ministra de Ambiente que promete limpiar el Riachuelo pero no lo limpia y posa semi desnuda en una revista con un tapado de piel. ¿Cómo hacés para no quedar como un cómplice de un gobierno (democrático sí) pero que hambrea al pueblo y que indultó a los militares de la dictadura? Había que ser muy groso para conseguirlo. Antonio Gasalla, sin dudas, era muy groso.
El 10 de diciembre de 1993, Antonio Gasalla, a través de su personaje de la maestra Noelia cerró el festival artístico por los diez años de democracia con un sensacional monólogo delante del presidente Carlos Saúl Menem, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Eduardo Duhalde y otros miembros de sus gabinetes. En el monólogo criticó al Gobierno Nacional por los bajos salarios docentes y reivindicó la lucha de Norma Plá. Aquí el monólogo completo:
“Señores, silencio, por favor. Señor Presidente, señor Vicepresidente, no, perdón, perdón, perdón. Señor Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, ex Vicepresidente*.Señor Presidente del Senado, a veces a cargo de la Vicepresidencia. Autoridades del actual gobierno, personalidades extranjeras, jefes de Estado, embajadores, reyes, príncipes, choferes, amigos, ex amigos, peluqueros, pueblo argentino. Estamos hoy reunidos aquí en este día, imbuidos de fervor cívico para conmemorar este hito histórico, este mojón en la todavía joven historia de nuestra querida República Argentina.
Me refiero obviamente, y ustedes lo saben, al décimo aniversario de la democracia. Antes de entrar de lleno en el tema que nos ocupa, yo quiero hacer un poco de historia, porque no sería democrático de mi parte si me cayó la boca. La directora, me dice Noelia, Noelia soy yo obviamente, me dice, le digo, me dice, mira Noelia, llegó una carta del Ministerio de Educación por el tema de la fiesta de la democracia en el Luna Park.
Le digo, mira Úrsula, yo llevo 25 años organizando los actos de la escuela, preferiría, por favor, que designes a otra maestra. La muy yegua, perdón, la señora directora, me dice Noelia, no puedo pensar en otra colega, ya que a algunas pobrecitas no les da mucho el cerebro, con lo que ganamos hoy día las maestras, andamos un poco subalimentadas y algunas no llegan a repetir la tabla del 2 últimamente. Yo les quiero decir que este año, he organizado la fiesta para el Día de la Madre, incluso hicimos los regalos con los educandos para las madres, con tapitas de gaseosas, con tubos de papel higiénico.
Yo realicé una colecta donde recaudamos 175 pesos con 50 centavos para tapar la gotera del aula del quinto grado, que con el año de lluvia que hemos tenido, vivíamos todos resfriados. Pero, en fin, estos son entretelones que ustedes sabrán comprender, porque estas cosas no ocurren solamente en las escuelas, sino que deben ocurrir en los ministerios, en las reparticiones públicas y hasta en la Casa de Gobierno. También organicé este año la fiesta del Día del Árbol.
A propósito, levanten la mano a ver si saben qué día se conmemora el Día del Árbol. Qué nivel, ¿eh? ¿El Ministro de Educación tampoco? Qué lindo, ¿eh? Qué lindo, ¿eh? Es el último viernes de cada mes de agosto de cada año. En la fiesta del Día del Árbol, todas las maestras nos atamos una rama en la cabeza para hacer de bosque.
El profesor de gimnasia fue el guardabosques, obviamente. Y quiero hacer también uso de uno de los derechos de la democracia, que es el derecho a disentir. Quiero decir que disiento con la organización de este acto que estamos viendo.
¿Qué es esto de un número atrás de otro? No digo que los artistas sean malos, sino que acá ha faltado un poco de coordinación. Yo no sé quién ha organizado esto. ¿Ah, fue él? ¿Qué tal? Yo creo que acá ha faltado alguna alegoría con los símbolos que nos han acompañado en todos estos años de democracia.
Aquí falta la Ferrari Testarossa. Manejada por Carlitos Menem Jr. con su equipo de corredor de autos. Aquí falta María Julia envuelta en cables de teléfonos. Con un balde de agua de riachuelo en cada mano. Aquí falta Palito Ortega sobre el escenario vestido de Elvis Presley con una caña de azúcar en la mano. Aquí falta Zulemita Menem vestida de odalisca.
Con el jopo parado peinado por Estela Londero. Aquí falta Norma Plá sentada en Corrientes y Bouchard. Pero en un sillón Luis XV todo dorado.
Señoras y señores, yo no quería que en este acto faltara la opinión de alguno de mis educandos, los alumnos, los hombres del mañana por el cual existimos nosotros los maestros. Los reuní, les dije, saquen una hoja, me van a tener que definir la democracia con la menor cantidad de palabras posibles. Algunos trabajos no eran posibles de ser leídos acá, realmente.
Tengo por ejemplo, el alumno Volpini escribió: La democracia es esto que nos viene pasando en estos últimos 10 años. No hay que tomarlo en serio, es un chico negativo. Hijo de padres separados.
Le puse un uno, lo mandé afuera y ha sido suspendido con 25 amonestaciones. El alumno Sangano escribió: A mí me gusta la democracia porque las mujeres pueden sacarse el corpiño en la playa. Tampoco lo debemos tener en cuenta, el alumno Sangano ha repetido 6 veces sexto grado, ya tiene 18 años y su obsesión, obviamente, son las mujeres.
Pero quiero recordar una definición de la democracia que siempre escuchamos en boca del esclarecido Mariano Grondona. Democracia, del griego, demos, pueblo, gracia, gobierno. Gracia, pueblo, gobierno, democracia.
Yo creo que la definición no importa, lo que hay que tener en cuenta es que la democracia no debe estar afuera de nosotros, debemos llevarla dentro nuestro, porque sólo siendo democráticos cada uno de nosotros viviremos en democracia.
*La referencia era para Eduardo Duhalde quien había abandonado la vicepresidencia para convertirse en el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires.