Crisis de Ueno Bank: suspendieron a 900 trabajadores en Buenos Aires y les dejaron de pagar el sueldo
La crisis del conglomerado paraguayo Grupo Vázquez llegó a las oficinas de ITTI/Kaitel en Belgrano. Los empleados denuncian salarios impagos, notificaciones informales y suspensiones por un mes sin remuneración.
El colapso financiero de Ueno Bank en Paraguay comenzó a generar consecuencias laborales en Argentina. Cerca de 900 trabajadores de ITTI/Kaitel SRL, la estructura local de la tecnológica paraguaya ITTI, quedaron afectados por una serie de suspensiones y la interrupción de los pagos salariales.
El conflicto se trasladó a las oficinas de la compañía, ubicadas en el piso 12 de un edificio de la calle La Pampa 1445, en el barrio porteño de Belgrano. Allí, un grupo numeroso de empleados aguardaba respuestas de las autoridades de la empresa.
Las firmas forman parte del conglomerado del Grupo Vázquez, vinculado al banco paraguayo que fue intervenido por el Banco Central del Paraguay (BCP).
La crisis financiera e institucional en Paraguay provocó una ruptura en la cadena de pagos y trasladó la incertidumbre a los trabajadores argentinos, que aseguran no tener información clara sobre su futuro laboral.
Los empleados denuncian que recibieron las suspensiones por correo electrónico
Según una publicación de NA, uno de los principales cuestionamientos de los trabajadores apunta a la manera en que la empresa comunicó las medidas.
Jorge Martín, uno de los empleados afectados, relató a Noticias Argentinas la falta de respuestas por parte de los responsables de la compañía y del área de Recursos Humanos.
"No nos están dando explicaciones y la gente de recursos humanos tampoco está dando la cara", sostuvo.
Según explicó, la comunicación sobre las suspensiones llegó exclusivamente a través de correos electrónicos. Los empleados cuestionan que no recibieron notificaciones formales mediante carta documento.
"Quedó todo cortado, no cobramos el sueldo de este mes, nos mandaron un mail totalmente irregular porque no hubo una comunicación fehaciente por carta documento de suspensión de actividades; fue sólo un mail donde dice que algunos estamos suspendidos y otros no", denunció Martín.
De acuerdo con las comunicaciones internas, la empresa dispuso suspensiones por 30 días sin goce de haberes, desde el 5 de noviembre hasta el 4 de diciembre inclusive, bajo el argumento de razones de fuerza mayor.
La medida no alcanzó a todo el personal: otro grupo recibió instrucciones para continuar trabajando de manera remota.
Salarios impagos y un esquema de remuneraciones dividido entre Argentina y el exterior
La situación se agravó por el sistema de pagos que utilizaba la compañía.
Según el testimonio de los empleados, las remuneraciones estaban divididas en dos componentes: una parte del salario se depositaba en pesos en Argentina a través de Kaitel SRL, mientras que un complemento en dólares se abonaba mediante plataformas internacionales de contratación, como Deel.
La interrupción de las operaciones del grupo empresarial y la crisis que alcanzó a sus directivos y accionistas en Asunción provocaron dificultades en esa estructura de pagos.
El problema no se limita a las suspensiones anunciadas. Los trabajadores también denuncian que todavía no recibieron los salarios correspondientes al período anterior.
En las comunicaciones internas, la empresa reconoció que está buscando fondos para cancelar los haberes de octubre, aunque no habría ofrecido garantías concretas sobre los próximos pagos.
La incertidumbre por los aportes, el aguinaldo y las posibles indemnizaciones
El conflicto genera preocupación entre los empleados por las consecuencias que podría tener sobre sus derechos laborales.
El esquema de remuneraciones dividido entre una contratación local y pagos internacionales abre interrogantes sobre el cálculo de aportes, aguinaldos y eventuales indemnizaciones si la situación empresarial se profundiza.
A la falta de ingresos se suma la incertidumbre sobre la continuidad de los puestos de trabajo y las condiciones en las que podrían retomarse las actividades.
Para los trabajadores suspendidos, la interrupción de los salarios representa un problema inmediato para afrontar alquileres, servicios, alimentos y otros gastos cotidianos.
Mientras tanto, quienes recibieron instrucciones de continuar trabajando tampoco tienen certezas sobre cuándo cobrarán los montos pendientes.
El colapso financiero en Paraguay y sus consecuencias en Argentina
El conflicto laboral tiene su origen en la crisis que atraviesa el Grupo Vázquez en Paraguay, cuyo entramado empresarial está relacionado con Ueno Bank.
La intervención de la entidad por parte del Banco Central paraguayo desencadenó una crisis financiera e institucional que trascendió el sistema bancario y alcanzó a otras empresas vinculadas al conglomerado.
En ese escenario, las dificultades operativas y financieras se trasladaron a ITTI/Kaitel, cuya estructura argentina quedó expuesta a la interrupción de los fondos necesarios para sostener los pagos.
La situación también se desarrolla en medio de una fuerte tensión política en Paraguay, donde las autoridades buscan contener las consecuencias de la crisis para los ahorristas.
Los trabajadores de ITTI/Kaitel reclaman respuestas frente a las oficinas de Belgrano
Mientras la situación empresarial continúa sin definiciones, los empleados afectados permanecen frente a las oficinas de la compañía a la espera de explicaciones.
La principal demanda es conocer cuándo se abonarán los salarios pendientes, qué ocurrirá con las suspensiones y cuáles serán las garantías para quienes todavía deben cumplir tareas.
Martín aseguró que los trabajadores no tienen vinculación con las disputas políticas que rodean la crisis paraguaya y reclamó que se contemple su situación.
"Vamos a seguir acá hasta tener respuestas, somos trabajadores y trabajadoras comunes, no tenemos nada que ver con la política partidaria", concluyó.
El conflicto deja expuesta la repercusión laboral que puede tener una crisis financiera internacional sobre empresas y trabajadores radicados en Argentina, incluso cuando el origen del problema se encuentra fuera del país.