Cerró la única fábrica de aisladores después de casi 90 años de producción

11 de mayo de 2026
Redacción Infonews

Fabricaba un componente esencial para el funcionamiento seguro de la red eléctrica, que ahora deberá importarse.

FAPA

La histórica fábrica FAPA, única productora nacional de aisladores de porcelana, cerró definitivamente sus puertas después de casi 90 años de actividad, dejando al país dependiente de importaciones para un insumo clave del sistema eléctrico.

Tras casi nueve décadas de producción continua, la Fábrica Argentina de Porcelanas Armanino (FAPA), ubicada en Monte Grande, concretó la liquidación de sus instalaciones y el remate de todo su equipamiento industrial. Fundada en 1938 por Leopoldo y Aquiles Armanino, la planta había comenzado orientada al equipamiento hotelero y reconvirtió su producción hacia insumos eléctricos durante la Segunda Guerra Mundial, cuando se frenaron las importaciones.

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Con el tiempo, FAPA se consolidó como la única empresa nacional dedicada a la fabricación de aisladores de porcelana, un componente esencial para el funcionamiento seguro de la red eléctrica. Según datos de la cámara empresaria CADIEEL, la firma cubría el 100% de la producción argentina de estos productos y abastecía alrededor del 70% del consumo total del mercado interno.

Desde el plantel de trabajadores desvinculados describieron el cierre como un proceso irreversible y advirtieron sobre la gravedad de perder a un actor de este peso en la cadena energética. La empresa era considerada un proveedor estratégico del sistema energético, no solo por su condición de fabricante local, sino también por la capacidad de ofrecer soporte técnico y servicio posventa dentro del país.

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El cierre de FAPA implica que, desde ahora, la totalidad del abastecimiento de aisladores quedará en manos de proveedores externos, principalmente de China, Brasil y Colombia. Esta nueva dependencia externa se da en un contexto de alta sensibilidad para la infraestructura eléctrica, donde cualquier dificultad de suministro puede derivar en problemas para la expansión y el mantenimiento de la red.

Frente a este escenario, el Gobierno decidió intervenir sobre el esquema de comercio exterior de estos insumos. A través de la Resolución 345/2026, el Ministerio de Economía dispuso la suspensión por seis meses de los derechos antidumping que regían para la importación de aisladores, con el objetivo declarado de evitar interrupciones en un insumo crítico y garantizar la estabilidad del servicio público eléctrico.

La situación de FAPA se había deteriorado con fuerza en los últimos meses, en línea con la recesión industrial más amplia que golpea a la electrónica y la electromecánica. De acuerdo con el informe trimestral de CADIEEL a diciembre de 2025, el 44% de las empresas del sector registró caídas en su producción con un descenso promedio del 31%, mientras apenas un 16% logró mejorar su actividad y el resto se mantuvo estable.