CEO del Galicia: "La gente no sólo dejó de pagar el crédito, la situación es más compleja"
Así lo dijo Diego Rivas, CEO del Banco Galicia, quien admitió además que "lo que le terminó sucediendo al individuo es que fue perdiendo poder adquisitivo" y que "la eliminación de los subsidios, las tasas reales que pasan a ser positivas, te ponen en una situación de salario donde la gente perdió entre el 20% y el 30% dependiendo el estrato".
El panorama de financiamiento en el sector privado muestra señales de agotamiento estructural. Diego Rivas, director ejecutivo del Banco Galicia, describió que las causas de la morosidad actual exceden el comportamiento individual de los tomadores de deudas y responden a factores macroeconómicos profundos. Entre ellos, destacó el surgimiento de tasas de interés reales muy positivas que alteraron las previsiones comerciales.
En paralelo, la economía de los hogares experimentó una contracción severa debido a que los ingresos no consiguieron equiparar la evolución de los precios generales. Al respecto, el directivo detalló el impacto de las tarifas y las tasas positivas en los ingresos reales: "Te ponen en una situación de salario donde la gente perdió entre el 20% y el 30% dependiendo el estrato", afirmó Rivas a AhoraPlay, citado por LPO, para graficar la pérdida de poder adquisitivo en Capital y el Gran Buenos Aires.
La mora se traslada a los gastos fijos del hogar
La caída del poder de compra reconfiguró el orden de prioridades en el presupuesto de las familias, que postergan la cancelación de los préstamos financieros para intentar sostener los pagos de la infraestructura diaria. Rivas describió que la presión de los costos sobre el bolsillo familiar obligó a los usuarios a reordenar sus obligaciones, provocando que el consumidor "dejó último el pagar la cuota del crédito".
Esta conducta derivó en un incremento de la irregularidad en áreas no bancarias que afecta la cadena de pagos general. Al analizar la extensión de esta problemática hacia otros rubros de la economía doméstica, el CEO del Banco Galicia sentenció: "Se dejaron de pagar muchas cosas. Mirás la morosidad en expensas y también se ve. Uno habla del crédito bancario, pero creo que la situación es bastante más compleja". En el sector de los consorcios, las mediciones estiman que el retraso en las expensas se ubica entre el 15% y el 20% de las unidades de la región metropolitana.
Estadísticas del deterioro del crédito en Argentina
Los indicadores del Banco Central de la República Argentina y los análisis de consultoras especializadas confirman la velocidad del proceso de endeudamiento. La irregularidad en los préstamos destinados a los hogares ascendió al 12,7% durante el mes de mayo, encadenando diecinueve variaciones mensuales al alza de forma consecutiva. El punto de comparación grafica la velocidad de la dinámica: en el mes de octubre de 2024, el índice de morosidad en este mismo segmento se ubicaba en el 2,5%.
Por su parte, la cartera de préstamos comerciales registró un aumento en su nivel de mora, que se posicionó en el 3,5%. Para el conjunto del sector privado, el indicador consolidado trepó hasta el 7,7%. Este escenario trajo como consecuencia directa la exclusión de casi 7 millones de individuos del circuito formal e informal de financiamiento, lo que representa que más de una cuarta parte de los deudores activos perdieron su condición de sujetos de crédito exigible.
Comportamiento en los sectores informal y juvenil
El deterioro financiero presenta rasgos de mayor gravedad fuera de la regulación de las entidades bancarias tradicionales. En el ecosistema de las compañías financieras no bancarias, las plataformas fintech y las tarjetas comerciales emisoras, el nivel de incumplimiento en los pagos trepó hasta alcanzar el 32,2% en el registro de mayo, multiplicándose por más de tres en comparación con los valores registrados dieciocho meses atrás.
Este segmento extrabancario funcionó frecuentemente como un mecanismo de asistencia de emergencia para consumidores sin acceso al sistema tradicional. Al analizar el comportamiento por rangos de edad, los usuarios menores de 35 años reflejan la vulnerabilidad más alta del entramado productivo: 4 de cada 10 jóvenes que poseen líneas de asistencia financiera activas registran al menos una obligación en situación de mora legal.