Antonio Gasalla y sus dos grandes películas (además de Esperando la carroza)
Fue uno de los más celebrados héroes del humor en teatro y televisión. Pero en cine, además de Mamá Cora, interpretó a dos personajes que merecen un lugar entre sus mejores creaciones.
Puede que en el imaginario popular Antonio Gasalla deje su nombre grabado por siempre por el personaje que lo acompañó durante décadas, literalmente hasta su última performance como actor. Mamá Cora, o "La abuela", como se lo llamó luego por temas de derechos de autor. La última vez que lo interpretó fue en televisión, en 2019, en el programa de Susana Giménez. Y fue también la última ocasión en la que Gasalla jugó un rol actoral.
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Lo que marcó para siempre la carrera de Antonio Gasalla fue ese personaje que en Esperando la carroza (1985), el film de Alejandro Doria, interpretó de forma icónica y generó una legión de fans que siempre lo recordarán confundiendo mayonesa con "flancitos" o dejando caer agua desde una terraza, entre otros gags.
Pero hay otro Gasalla en cine; breve, de pocos papeles pero que le dan lustre a su lugar como actor de la pantalla grande. El actor y autor integró los elencos de nueve películas pero hay dos que, además de la antes mencionada, se distinguen —en parte— porque se trata de roles dramáticos, que lo corrieron del lugar de cómico nacional. Uno de ellos fue en La tregua (1974), de Sergio Renán, el otro en Dos hermanos (2010), de Daniel Burman.
La tregua cuenta con una acotada pero estremecedora interpretación de Gasalla, quien se pone en la piel de un empleado de oficina frustrado por el lugar que ocupa, por su flojera temperamental, por su debilidad física. En una de las escenas más intensas del film el actor pisa el acelerador del drama y despotrica contra lo que le toca vivir y contra el bullying de sus compañeros. "¿Ustedes están contentos con esta vida miserable?", les espeta a sus pares, mediocres, grises, el pequeño hombre roto por dentro y fuera de un joven Antonio, en medio del monocorde escenario de la oficina.
La película de Sergio Renán está basada en la novela homónima de Mario Benedetti y fue el primer largometraje argentino nominado al Oscar de la Academia de Hollywood, en 1974, año en el que la estatuilla quedó en manos de la inmensa Amarcord, de Federico Fellini.
El otro film del que participó Gasalla y merece estar en cualquier lista de sus trabajos más interesantes es el anteúltimo de su filmografía, Dos hermanos, en el que compartió protagónico con Graciela Borges. El título indica donde está puesto el relato y hacia allí va el film. En realidad la trama va a hacia Uruguay, donde ambos hermanos, ya en la tercera edad, viajan luego de la muerte de su madre.
El juego de matices y procesiones internas que juegan actor y actriz es de lo más interesante de la obra de Daniel Burman. Amor y odio se entremezclan entre dos seres que no se encuentran, que no pueden sincronizar afectos, que se distancian cada vez que intentan acercarse.
Nos quedan los innumerables sketches que protagonizó en televisión, nos queda el recuerdo de sus obras de teatro, de sus años dorados junto a Carlos Perciavalle en el café concert porteño. Nos queda su actitud de artista ácido y agudo. Y, claro, el archivo fílmico en el que también Antonio Gasalla dejó momentos para recordar.