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Más ajuste y precarización: el acuerdo con el FMI, según la izquierda

Infonews consultó a dos economistas acerca de qué implica para la clase trabajadora el acuerdo alcanzado por el Gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Las economistas Lucía Ortega, de La Izquierda Diario y del PTS-FIT, y Jimena Segura, docente e investigadora de la UBA, analizaron cómo impactará la reducción del déficit fiscal en el bolsillo y en la vida de lxs laburantxs. Tarifazos, ajuste en políticas sociales, devaluación y aumento de tasas de interés son algunas de las previsiones en las que coinciden.

Para expresar el desacuerdo con las negociaciones con el FMI, la izquierda apelará a la movilización social como ya lo hizo el 11 de diciembre pasado. Myriam Bregman, diputada nacional por el PTS-Frente de Izquierda, anunció este martes en radio Urbana Play que el próximo 8 de febrero harán “una nueva movilización para rechazar el acuerdo con el Fondo y para contestar el principal argumento del Gobierno de que 'no había alternativa'".

 

Infonews: ¿Cómo va a afectar a la clase trabajadora el acuerdo alcanzado con el FMI?

Lucía Ortega: Es una noticia muy mala para la clase trabajadora y los sectores populares que son siempre los principales perjudicados de estos préstamos. Por ejemplo, la llamada “fiesta macrista” que ahora intentan pagar a costa de los sectores populares. Por un lado, se valida una estafa. Es una deuda ilegal este acuerdo con el FMI que fue denunciado por juristas internacionales, especialistas, abogados. Hay varias causas, investigaciones claras que demuestran la estafa, empezando por la del Banco Central que muestra que esos dólares se utilizaron para el financiamiento de la fuga de capitales por los grandes empresarios del país, se violaron los estatutos del FMI porque no pasó por el Congreso y porque además ya era insustentable desde el comienzo. 

El Gobierno con este acuerdo está pagando la deuda de Mauricio Macri con el FMI y contrayendo nueva deuda, ahora de esta administración. Entonces, lejos de solucionar el problema de la deuda significa un nuevo endeudamiento que lleva a que en pocos años nos encontremos en otra crisis de deuda cuando la acumulación de vencimientos sobre todo a partir de 2026, entre los vencimientos al Fondo y los acreedores privados, sea nuevamente impagable. 

También implica un cogobierno con un organismo de dominación como el FMI porque las revisiones trimestrales significarán mayores condicionalidades, una permanente extorsión a riesgo de no caer en un default porque esos desembolsos van a estar atados a las exigencias de lo que pide el Fondo Monetario. 

Por último, dos aspectos más. Implica un ajuste fiscal aunque lo nieguen. Hay una reducción del déficit fiscal que se hará sobre la base de partidas sociales como educación, salud, jubilación, salarios estatales. Esto a su vez es un freno a la economía y también, entre los tarifazos y la reducción de la brecha primaria que implica una devaluación, tiene como consecuencia el ajuste salarial sobre los ya ajustados salarios. 

El último punto, es una presión para el desarrollo de proyectos extractivistas como está impulsando el Gobierno de la megaminería, el fracking y la explotación petrolífera, que son dañinos para el ambiente, que son resistidos por los sectores populares y que tienen como objetivo central la acumulación de reservas para pagar la deuda. 

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Jimena Segura: Me parece importante marcar que este dilema entre pagarle al Fondo y entrar en default son dos aristas de la misma crisis que repercute sobre los trabajadores porque estamos hablando en ambos casos de salidas donde la economía local está supeditada a una crisis económica mundial y un modo de producción que se sostiene sobre la base de la explotación de los trabajadores. 

El acuerdo que se está consiguiendo en el que ya se está prometiendo un achique del déficit fiscal en el marco en el que la economía argentina se viene desarrollando implica claramente más ajuste. Ya está la perspectiva del aumento de las tarifas, la de unas paritarias que vienen por detrás de la inflación (con este llamado a la responsabilidad sindical). Cuando el ministro de Economía, Martín Guzmán, dice que no va a haber “saltos” devaluatorios, quiere decir que devaluación va a haber en definitiva y para contenerla, seguramente, va a haber un aumento de tasas de interés, que es un endurecimiento de la economía que repercute sobre el empleo. Claramente en este acuerdo como default, la perspectiva en definitiva es una mayor explotación del trabajador, es decir, una mayor apropiación de estos ingresos bajo distintas vías, que son estas, la inflacionaria y el impacto que pueda tener sobre el desempleo.

 

Infonews: ¿Cuáles creés que van a ser las medidas de impacto directo sobre la economía y la vida cotidiana de lxs trabajadorxs? 

LO: Tiene un impacto negativo. Guzmán había presupuestado para este año un 3,3% del déficit en términos del PBI y ahora anuncian que será del 2,5%. O sea, sobre el ajuste un nuevo ajuste de 0,8% del PBI adicional que estimamos que es alrededor de $480 mil millones. Esto será un recorte de los subsidios energéticos, que significa mayores tarifazos porque en ningún momento se habla de cuestionar las privatizaciones o de las ganancias de las empresas de gas y de luz. Entonces va a ir por el lado de tarifazos que afectan tanto a la producción como a los hogares.

El propio déficit fiscal, que desde ya es recesivo de la economía, se suma la reducción de la brecha cambiaria que ya empezó. Es decir, un aumento del tipo de cambio, una devaluación que aunque no sea brusca, sí está acelerándose. La suba del tipo de cambio netamente es un ataque al bolsillo de los trabajadores desde el punto de vista del salario medido en dólares que es una ganancia para la clase capitalista en general, sumado al impacto de los tarifazos que puede ser muy duro en cuanto a caída de la capacidad de compra.

Después por el lado de la suba de las tasas de interés que ya se anuncian que serán reales positivas. Esto significa que serán las tasas por encima del ritmo inflacionario, encareciendo de esta manera el crédito productivo, el crédito a la inversión y al consumo. Por ejemplo, va a ser más caro comprar en cuotas un electrodoméstico, las compras que hacen los hogares. 

 

Infowes: ¿Qué sector de lxs trabajadorxs se verá más afectado?

LO: La clase trabajadora en su conjunto se verá afectada, pero siempre en las crisis y en estos procesos de austeridad ligados a estos programas de ajuste, aunque no lo quieran llamar así, tiene dentro de los sectores trabajadores algunos que tienen mayor capacidad de afrontar esta situación y otros que están más desprotegidos. 

En Argentina, hay que hablar de los sectores informales, los no registrados, los que tienen niveles de precarización muy aguda, en particular, los jóvenes, que son quienes mayores grados de desocupación, de subocupación y de informalidad laboral presentan. El proceso de “uberización” afecta a los jóvenes y a quienes no están registrados. 

También las mujeres se verán afectadas. El ajuste fiscal implica recortes en servicios públicos donde la mayor parte de la planta del Estado como es la salud y la educación son mujeres. Además este recorte de servicios también al interior de los hogares, donde las tareas domésticas y de cuidados siguen recayendo sobre las mujeres, también va a hacer una mayor presión porque el encarecimiento de esos servicios que proveé el Estado se tienen que reemplazar por trabajo en el hogar. En estas crisis, ellas, los jóvenes y los informales son quienes menor capacidad de respuesta tienen. Probablemente sean los sectores más afectados y que paradójicamente puede ser que sean quienes primero salgan a enfrentar la crisis en la calle rechazando las consecuencias. 

 

Infonews: ¿Cómo habría impactado un default en los hogares de lxs trabajadorxs?

LO: Me parece importante diferenciar lo que es un escenario de default o cesación de pagos caótico que se impone en general como un hecho consumado por los gobiernos que intentan pagar la deuda hasta que no quedan más dólares, hasta que no queda con qué, hasta que ya no se puede ajustar más como ocurrió en Argentina en 2001 y como ahora está ocurriendo con el agotamiento de reservas del Banco Central. Entonces, llegar a un escenario de default caótico es una de las salidas que se suele mostrar como la única que implica una cesación de pagos y que es muy distinta a un escenario de desconocimiento soberano de la deuda, como por ejemplo el que propone la izquierda. Se trata de otra salida que lo que busca es justamente al revés y que implica otras iniciativas como la nacionalización de los bancos o la centralización en manos del Estado del comercio exterior, que son medidas de defensa nacional y de resguardo de los recursos para impedir golpes de mercado que buscan imponer los capitalistas o la fuga de capitales. 

Hay que diferenciar un default de un desconocimiento soberano que se suelen igualar a propósito y se habló mucho de que lo peor que nos podía pasar es no pagar. Bueno, no pagar una vez que nos quedamos sin dólares, una vez que estamos a los pies del FMI como a lo que está llegando el Gobierno, que siempre planteó que la idea era acordar, efectivamente nos deja mucho peor parados. Con este acuerdo se valida una estafa, una deuda impagable y que lo va a seguir siendo dentro de unos años y que el FMI sabía que era así cuando prestó y sigue prestando porque es una forma de condicionar a los países como la Argentina. 

Nosotros teníamos condiciones favorables para plantear un desconocimiento soberano de la deuda sobre la base de la movilización popular para no volver a repetir la historia a la que llevan estos programas. Por eso hay que insistir en rechazar este acuerdo y es la propuesta de la izquierda: continuar la movilización del 11 de diciembre que fue muy amplia en contra del FMI porque implica una grave situación para los sectores de trabajadores. 

 



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